Ciudad de México, 18 de marzo del 2026
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, advirtió que cualquier agresor externo se enfrentará a una resistencia inexpugnable, en medio de la recuperación del tercer apagón generalizado registrado en cuatro meses. El mandatario responsabilizó a Estados Unidos de amenazar constantemente con derrocar el orden constitucional de la isla, utilizando como pretexto las limitaciones de la economía cubana, afectada por décadas de bloqueo económico.
Díaz-Canel señaló que Washington busca controlar los recursos, la economía y las propiedades de Cuba, describiendo la situación como una “feroz guerra económica” aplicada como castigo colectivo al pueblo cubano. En la misma línea, el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, afirmó que EE.UU. impide a Cuba acceder a financiamientos, mercados, tecnología y combustibles, mientras critica su gestión económica, y utiliza esta situación como pretexto para amenazas militares.
Por su parte, la subjefa de la misión cubana en EE.UU., Tanieris Diéguez, aseguró que el diálogo entre ambos países no debe incluir cambios al sistema político cubano, manteniendo la línea del gobierno en negociaciones con la administración Trump.
En paralelo, la Unión Eléctrica informó que el suministro eléctrico se restableció en toda la isla, aunque en La Habana persisten cortes debido a la baja capacidad de generación. En los últimos dos años, Cuba ha experimentado al menos seis apagones totales o parciales, que se han visto agravados tras la operación militar estadounidense en Venezuela, principal proveedor de hidrocarburos, y la imposición de aranceles a terceros países que suministren petróleo a la isla.
Para aliviar la crisis energética, se reporta que el petrolero ruso Anatoly Kolodkin partió del puerto de Primorsk rumbo a Matanzas, con llegada estimada a fines de marzo, siendo el primer envío significativo en tres meses. Asimismo, el buque Sea Horse, que transporta petróleo ruso, habría retomado su rumbo tras un desvío previo. Estos envíos aún no han sido confirmados oficialmente por Cuba o Rusia.
En conjunto, la situación refleja la combinación de tensiones geopolíticas, bloqueos económicos y problemas estructurales en el suministro energético de Cuba, mientras el gobierno asegura su postura de resistencia y soberanía frente a las presiones externas.













