La crisis entre Irán e Israel alcanzó un nuevo punto crítico tras una serie de ataques aéreos entre ambos países. Según cifras preliminares, más de 200 personas han muerto en territorio iraní, entre ellas decenas de civiles, tras bombardeos que afectaron hospitales, centros de telecomunicaciones y plantas energéticas. En respuesta, Israel reportó 14 fallecidos por ataques con misiles en la región norte.
Irán habría solicitado la intervención de países del Golfo Pérsico para buscar una tregua que permita reactivar negociaciones nucleares, mientras Israel refuerza su defensa aérea y no descarta operaciones contra líderes de la Guardia Revolucionaria. El G7, junto con potencias como Rusia y China, han pedido públicamente una desescalada inmediata. Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump aún no se suma a una postura común, lo que complica los esfuerzos diplomáticos.
El conflicto, que también tiene como telón de fondo la situación en Gaza, amenaza con desestabilizar aún más la región y generar impactos económicos globales.










