Durante el primer diálogo territorial contra la gentrificación, celebrado en el Parque España y convocado por el Gobierno capitalino, habitantes de las colonias Condesa, Hipódromo, Roma y zonas del centro de Coyoacán exigieron el cese a las violaciones al uso de suelo y denunciaron omisiones tanto de autoridades centrales como de la alcaldía Cuauhtémoc.
Vecinas y vecinos expusieron su hartazgo ante la proliferación de construcciones, el alza de precios en la vivienda y renta, así como problemas urbanos como hundimientos, falta de drenaje y desabasto de agua. La discusión se prolongó por más de cuatro horas y reunió a cerca de 50 ciudadanos.
Algunos participantes que rentan sus viviendas a través de plataformas digitales rechazaron la propuesta de limitar a seis meses al año estos arrendamientos, al argumentar que dicha fuente de ingreso es fundamental para su sustento. «Nos quieren quitar lo que nos ayuda a sobrevivir», señalaron.
La representante vecinal Damaris Cubos criticó el avance descontrolado de desarrollos inmobiliarios: “Nos están destruyendo casas catalogadas para construir edificios. No queremos más permisos ni leyes que no se cumplen”.
Otros asistentes exigieron regulación estricta para Airbnb, como la prohibición en edificios menores a 10 años y el registro obligatorio de anfitriones.
Mientras tanto, en un foro paralelo organizado por Morena en el Congreso, residentes del centro de Coyoacán señalaron que la corrupción institucional ha detonado la gentrificación en esa zona, provocando el cierre de tiendas tradicionales y la sustitución por negocios de comida rápida y cervezas. “Ya no vienen por cultura, vienen por garnachas”, expresó uno de los participantes.
Finalmente, jóvenes de colonias como Villa Olímpica y Santo Domingo advirtieron que son los más afectados por los efectos de la gentrificación: bajos salarios, alquileres elevados y nula oferta de vivienda social.










