Elon Musk anticipa que los robots humanoides Optimus llegarán a representar más del 75% del valor total de Tesla, vinculando el crecimiento a largo plazo de la compañía con la inteligencia artificial y la robótica. Aunque Optimus todavía está en fase de desarrollo y pruebas internas, muchos analistas dudan de la proyección de Musk, que estima una valoración de Tesla de 25 billones de dólares gracias a esta tecnología.
Mientras tanto, el negocio principal de Tesla en el sector automotriz enfrenta varios retos, como una desaceleración en las ventas globales, una competencia creciente de fabricantes chinos de vehículos eléctricos, una oferta de productos que se percibe como obsoleta y la salida de líderes clave del proyecto Optimus.
En el Plan Maestro Parte IV, Tesla detalla sus ambiciones de crear herramientas que impulsen la prosperidad humana, con Musk destacando que Optimus automatizará tareas repetitivas o peligrosas para las personas. A pesar de los avances técnicos mostrados, la viabilidad y el impacto financiero de Optimus generan escepticismo en el sector.
Adicionalmente, la renuncia de Milan Kovac, vicepresidente del programa Optimus, añade incertidumbre a la evolución del proyecto en medio de los desafíos que enfrenta Tesla en su negocio automotor y el entorno político global.













