La portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Ravina Shamdasani, afirmó este viernes que nadie debería ser ejecutado por consumir, traficar o vender drogas, al referirse al reciente ataque de Estados Unidos a un barco frente a las costas venezolanas.
El comunicado de la oficina destaca que el uso intencionado de fuerza letal por parte de los Estados en la lucha contra el tráfico ilegal solo puede considerarse válido como último recurso, cuando se enfrenta a una amenaza inmediata a la vida.
Durante su habitual rueda de prensa en Ginebra, Shamdasani subrayó la importancia de que los países respeten el derecho internacional de los derechos humanos al responder al tráfico ilícito de drogas.
Además, señaló que las fuerzas del orden deben seguir los principios fundamentales sobre el uso de la fuerza establecidos en el derecho internacional, permitiendo la fuerza letal solo cuando exista un peligro inminente para la vida. Por último, enfatizó que cualquier pérdida de vidas durante operaciones policiales debe ser investigada de forma independiente, rápida y transparente.













