La UEFA, organismo que rige el fútbol europeo, está considerando realizar próximamente una votación para suspender a la federación israelí de sus competiciones, debido a los crímenes atribuidos al gobierno de Benjamin Netanyahu en la Franja de Gaza. De aprobarse, sería la primera sanción deportiva internacional impuesta a Israel tras la presión ejercida por entidades internacionales, activistas, deportistas y fanáticos.
Según fuentes confidenciales citadas por The Associated Press, se anticipa que la mayoría de los 20 miembros del comité ejecutivo de la UEFA respalde esta iniciativa. La sanción impediría que equipos nacionales y clubes israelíes participen en torneos europeos. Actualmente, la selección masculina de Israel tiene previsto disputar partidos de clasificación para el Mundial contra Noruega e Italia en las próximas semanas.
Aunque aún no hay fecha confirmada para la votación, la UEFA comenzó recientemente una reunión de sus secretarios generales en Marbella, mientras que el Consejo de la FIFA se reunirá en Suiza la próxima semana. Si la UEFA aprueba la sanción y la FIFA no la respalda, el caso podría llegar al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), ya que las eliminatorias son organizadas por UEFA, pero el Mundial depende de FIFA.
La postura de la FIFA es incierta, dada la relación cercana entre su presidente, Gianni Infantino, y el expresidente estadounidense Donald Trump, quien ha mostrado apoyo a Netanyahu. El respaldo de EE.UU. es considerado fundamental para el éxito del Mundial de 2026, que se celebrará en Norteamérica.
Por su parte, un portavoz del Departamento de Estado estadounidense declaró a Sky News que se opondrán firmemente a cualquier intento de excluir a Israel del torneo. Mientras tanto, el Ministerio de Deportes de Israel admitió estar trabajando activamente para evitar una sanción.
La iniciativa de UEFA se da tras un llamado de un comité de la ONU que exhortó a suspender a Israel del fútbol como respuesta a los actos de violencia en los territorios palestinos. Según la Asociación Palestina de Fútbol, más de 400 jugadores han muerto durante los ataques israelíes. Además, UEFA ha sido criticada por rendir homenaje a un exjugador palestino sin mencionar el contexto de su fallecimiento.
Históricamente, FIFA y UEFA han evitado intervenir en conflictos geopolíticos, manteniendo que las selecciones representan a sus países y no necesariamente a sus gobiernos. Sin embargo, varios miembros del comité ejecutivo están abiertos a debatir sanciones, argumentando que sería incoherente no actuar, luego de haber excluido a Rusia por la guerra en Ucrania.
En aquel caso, la negativa de varios países a enfrentar a Rusia en partidos clasificatorios obligó a tomar medidas y acudir al TAS. Ahora, los llamados a excluir a Israel del deporte han crecido, en especial tras las denuncias de genocidio en Gaza.
Recientemente, el primer ministro español, Pedro Sánchez, apoyó públicamente que Israel reciba el mismo trato que Rusia. La UEFA, a través de su presidente Aleksander Čeferin, adoptó una postura más crítica al permitir pancartas con mensajes como “Dejen de matar niños. Dejen de matar civiles” durante un partido de la Supercopa en Italia.
Además, la federación de fútbol de Noruega anunció que donará las ganancias del próximo partido ante Israel a la organización humanitaria Médicos Sin Fronteras, para apoyar su labor en Gaza. En la votación sobre la posible suspensión, participarán figuras como Gabriele Gravina (Italia), Lise Klaveness (Noruega) y Moshe Zuares (Israel), así como Nasser Al-Khelaïfi, representante del gobierno catarí y presidente del PSG.
El reciente ataque aéreo israelí del 9 de septiembre contra líderes de Hamas en Doha tensó aún más las relaciones con Qatar, un actor clave en las negociaciones durante el conflicto y aliado estratégico de Estados Unidos.













