Monterrey, 29 de octubre del 2025
Cerca de 2,500 policías y militares brasileños llevaron a cabo ayer una extensa operación contra una organización de narcotráfico en Río de Janeiro, que culminó con 81 detenciones y al menos 64 sospechosos abatidos, informaron las autoridades.
El operativo, considerado el más grande en la historia de la ciudad, tuvo como objetivo al grupo criminal Comando Vermelho y se desarrolló en las favelas del Complexo do Alemão y Penha. En la acción participaron helicópteros y vehículos blindados, según reportó la policía.
El gobernador de Río de Janeiro, Cláudio Castro, del Partido Liberal del ex presidente Jair Bolsonaro, informó que durante la redada se incautaron 75 rifles y una gran cantidad de drogas, además de calificarla como “la mayor operación jamás realizada” en la ciudad.
De acuerdo con un periodista de The Associated Press, al menos dos policías se encontraban entre los 10 cuerpos trasladados al hospital Getulio Vargas, aunque al cierre del reporte las autoridades no habían confirmado oficialmente las muertes de los agentes. También se registraron varios heridos, sin cifra precisa.
El director de Human Rights Watch en Brasil, César Muñoz, calificó los hechos como “una gran tragedia” y pidió al Ministerio Público investigar las circunstancias de cada muerte.
En redes sociales circularon imágenes de humo y fuego saliendo de las favelas, mientras se escuchaban intensos tiroteos. Como medida preventiva, 46 escuelas fueron cerradas y la Universidad Federal de Río de Janeiro suspendió sus clases nocturnas, recomendando a los alumnos refugiarse.
En respuesta a la redada, presuntos miembros del Comando Vermelho bloquearon carreteras en el norte y sureste de la ciudad, utilizando al menos 50 camiones para obstruir el tránsito, según informó la organización de transporte urbano Rio Ônibus.
La operación fue resultado de un año de investigaciones sobre la banda, detalló la policía. Sin embargo, el gobernador Castro criticó la falta de apoyo del gobierno federal, encabezado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, a quien acusó de no colaborar lo suficiente en la lucha contra el crimen. Por su parte, Gleisi Hoffmann, representante del gobierno ante el Parlamento, defendió las acciones federales, mencionando recientes operativos contra el lavado de dinero.
El Comando Vermelho, surgido en las prisiones de Río, ha ampliado su dominio en las favelas durante los últimos años. Aunque Río ha vivido numerosas redadas letales en décadas pasadas —como las de 2005 y 2021, que dejaron 29 y 28 muertos respectivamente—, expertos señalaron que la magnitud de la actual operación no tiene precedentes. El sociólogo Luis Flavio Sapori, de la Pontificia Universidad Católica de Minas Gerais, lamentó las cifras: “Estos son números de guerra”. Además, cuestionó la eficacia de estas acciones, ya que rara vez logran capturar a los líderes criminales y solo eliminan a sus subordinados, que rápidamente son reemplazados.













