Monterrey, 08 de Diciembre del 2025
La selección de fútbol de Palestina, actualmente ubicada en el puesto 96 del ranking FIFA, alcanzó por primera vez en su historia los cuartos de final de la Copa Árabe 2025, un logro que desató un inmenso orgullo y alegría entre miles de aficionados en todo el país. Desde los pequeños refugios hasta los mayores asentamientos de desplazados en el oeste de Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, el empate 0-0 ante Siria, que aseguró el liderazgo de Palestina en el Grupo A al finalizar la primera fase del torneo, se vivió como una auténtica celebración nacional, un momento en que los palestinos se sintieron plenamente representados por su bandera.
El encuentro, lejos de ofrecer grandes oportunidades de gol, estuvo cargado de emoción por el simbolismo de la clasificación. Palestinos y sirios compartieron la alegría en el campo tras superar a Túnez y Qatar, equipos que serán parte del Mundial 2026, posicionándose respectivamente en primer y segundo lugar de su grupo.
Según datos de la FIFA, alrededor de 40 mil espectadores presenciaron el partido en el estadio Ciudad de la Educación de Al-Rayyan, en Qatar. El momento más destacado llegó pasado el minuto 60, cuando Siria parecía tener un penal a favor, pero la acción fue anulada tras la revisión del VAR, manteniendo el marcador sin goles.
Palestina cerró la fase de grupos con cinco puntos, gracias a una victoria y dos empates, misma puntuación que Siria, asegurando así el primer y segundo puesto del grupo. En cuartos de final, los palestinos se enfrentarán a Arabia Saudita, mientras que Siria jugará contra Marruecos u Omán.
El entrenador palestino, Ihab Abu Jazar, de 45 años, vivió el empate como un regalo para su madre, quien, obligada por la guerra, vive en una tienda de campaña en Gaza. Desde el ataque de Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023, la liga local se suspendió y los futbolistas quedaron en el exilio, preocupados por la seguridad de sus familias. A pesar de ello, la madre de Abu Jazar lo alentó a seguir persiguiendo sus sueños deportivos, dándole consejos tácticos por teléfono desde los escombros de Gaza.
“Mi madre solo me pregunta por el equipo, por quiénes serán titulares y ausentes, por la táctica, la moral de los jugadores y sus circunstancias”, explicó Abu Jazar, destacando la importancia de su apoyo constante. La mujer, de 62 años, actualmente reside en el campamento de Al-Mawasi, cerca de Khan Yunis, junto a su otro hijo y su familia.
Para los palestinos, el resultado transformó por momentos la preocupación y el olvido en una tierra de sueños. En Ramala, Cisjordania, y en el sur de Gaza, los seguidores celebraron el logro como un respiro de alegría y esperanza. Los jugadores extendieron los festejos al vestuario, donde se escuchaban ululaciones y cantos de júbilo, devolviendo a Gaza un instante de felicidad que parecía perdido.
Aunque Palestina no logró la clasificación al Mundial 2026, sus futbolistas, muchos de los cuales nunca han visitado Gaza, enviaron un mensaje poderoso de resiliencia y unidad, alcanzando una hazaña histórica que quedará para siempre en la memoria del país.













