Monterrey, 10 de Diciembre del 2025
La revista Forbes posicionó a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, como la quinta mujer más poderosa del planeta en su lista correspondiente a 2025. La publicación destacó que su elección marcó un hito histórico, ya que se convirtió en la primera mujer en ocupar la presidencia del país tras obtener una victoria contundente en las elecciones de junio de 2024.
En la parte más alta del ranking, Forbes colocó a Úrsula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. En segundo lugar situó a Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo. La tercera posición fue otorgada a Sanae Takaichi, primera ministra de Japón, mientras que el cuarto sitio correspondió a Georgia Meloni, jefa de gobierno de Italia.
México también figuró en otros espacios del listado con la inclusión de dos destacadas empresarias. Paula Santilli, directora general de Pepsico, ocupó el puesto 72, mientras que Blanca Treviño, presidenta y directora general de la firma tecnológica Softek, alcanzó la posición 86. Ambas fueron reconocidas por su liderazgo dentro de compañías con alcance global.
En cuanto a la representación latinoamericana, Forbes incorporó a Tarciana Paula Gomes Medeiros, presidenta y directora general del Banco de Brasil, quien se ubicó en el lugar 18. Asimismo, reconoció a Mia Mottley, primera ministra de Barbados, quien cerró el listado en el puesto 99.
La revista subrayó que, a pesar de las dificultades que enfrentaron las mujeres durante 2025 —entre ellas pérdidas laborales comparables a las de la pandemia y un incremento en la hostilidad en espacios digitales—, las líderes que conforman la lista demostraron fortaleza, adaptabilidad y una profunda capacidad para influir en momentos de incertidumbre global.
Esta vigésima segunda edición del ranking de las 100 Mujeres Más Poderosas del Mundo fue elaborada a partir de cuatro criterios esenciales: recursos económicos, presencia mediática, impacto social y la amplitud de sus esferas de influencia. En el caso de figuras políticas, se evaluaron indicadores como el Producto Interno Bruto de sus países y el tamaño de sus poblaciones. Para quienes encabezan corporaciones, se analizaron ingresos, valuaciones y la dimensión de sus equipos de trabajo.













