Monterrey, 15 de Diciembre del 2025
Con una participación reducida de alrededor de 200 personas, se llevó a cabo una nueva manifestación del movimiento denominado Generación Z, que recorrió la capital mexicana desde el Ángel de la Independencia hasta el Palacio de Bellas Artes durante la mañana del domingo 14 de diciembre.
La concentración comenzó alrededor de las 10:30 horas, cuando un pequeño grupo de manifestantes se reunió en la avenida Paseo de la Reforma con la intención de llegar al Zócalo. Sin embargo, la presencia de artesanos en el primer cuadro de la ciudad impidió que pudieran avanzar hasta su destino final.
La protesta transcurrió de manera pacífica y silenciosa, con el objetivo de demostrar que el movimiento no avala los episodios de violencia protagonizados por el llamado “bloque negro” en la marcha anterior del 11 de noviembre. Los organizadores señalaron que la manifestación busca denunciar las desapariciones en el país y exigir mayores medidas de seguridad, así como el abastecimiento adecuado de medicamentos, entre otras demandas sociales.
Iván Rejón, vocero del movimiento, explicó que los participantes se vistieron de blanco para marcar distancia con cualquier grupo violento o armado. “Queremos evitar a toda costa que se hable de disturbios o violencia. Es importante que nuestro movimiento mantenga su integridad y credibilidad”, afirmó.
El contingente partió con aproximadamente 100 personas desde el Ángel de la Independencia y, a lo largo del trayecto, se fueron sumando más manifestantes, alcanzando un total de alrededor de 200 al llegar a Bellas Artes. Allí permanecieron más de dos horas, donde colocaron un altar en memoria de las personas desaparecidas, antes de retirarse al no poder acceder al Zócalo debido a los obstáculos en la vía.
Rejón también comentó sobre las restricciones impuestas en el centro histórico, señalando que “la gente exige ser escuchada y poder expresarse. Entendemos que se argumente protección, pero el gobierno está fallando al no atender a quienes menos se toman en cuenta”.
Previo a la marcha, los organizadores habían recalcado que esta protesta sería completamente ajena a intereses partidistas. No se permitió la presencia de banderas ni representantes políticos, con el fin de reforzar el carácter ciudadano de la convocatoria y subrayar que se trataba de una manifestación genuina de la Generación Z, destinada exclusivamente a visibilizar sus demandas sociales sin tintes ideológicos ni protagonismos externos.













