Monterrey, 19 de Diciembre del 2025
El excampeón mundial de los pesos pesados Anthony Joshua afrontará su polémico enfrentamiento contra el youtuber convertido en boxeador Jake Paul con una diferencia física notable. El combate, que se celebrará mañana en Miami, Florida, ha generado un intenso debate dentro y fuera del mundo del boxeo debido a la disparidad entre ambos contendientes.
Durante el pesaje oficial de esta pelea, que cuenta con el respaldo de Netflix, Joshua registró 243.4 libras (110 kilogramos), casi 30 libras más que Paul, quien marcó 216.6 libras (98 kilogramos). Esta diferencia refuerza la percepción de que el británico llega con una ventaja considerable en tamaño y potencia.
A sus 36 años, Joshua tenía estipulado por contrato no exceder las 245 libras, una cláusula pensada para limitar la desigualdad en un combate que ha despertado preocupaciones sobre la integridad física de Paul. El excampeón olímpico es visto por muchos especialistas como un salto de nivel enorme y arriesgado para el estadounidense de 28 años, cuya experiencia profesional es mucho menor.
La pelea, pactada a ocho asaltos y transmitida en directo por Netflix, destaca también por su impacto económico. De acuerdo con reportes, ambos boxeadores se repartirán una bolsa cercana a los 184 millones de dólares, lo que sitúa al evento entre los más lucrativos en la historia reciente del boxeo.
No obstante, las críticas no han dejado de aparecer. Incluso antes de que el combate se hiciera oficial, Eddie Hearn, promotor de Joshua desde hace años, calificó el enfrentamiento como una “desigualdad catastrófica”, reflejando la preocupación de parte del sector.
La tensión aumentó esta semana cuando Joshua utilizó un lenguaje contundente al ser cuestionado sobre si pensaba contenerse durante la pelea. El británico dejó claro que su enfoque será totalmente competitivo, subrayando que, pese a su carácter respetuoso fuera del ring, dentro de él se toma el combate con absoluta seriedad y sin concesiones.













