Monterrey, 23 de diciembre del 2025
En lo alto de Naolinco, donde la neblina desciende temprano, las mujeres de San Miguel Aguasuelos mantienen viva una tradición ancestral: la elaboración de nacimientos de barro. Cada diciembre, las casas-taller del pueblo se llenan de manos artesanas, hornos y figuras que luego se venden en mercados de Veracruz, Xalapa y Puebla.
El proceso es completamente manual, sin moldes ni producción industrial. Comienza con la recolección del barro, seguido de secado, molienda, colado y amasado, antes de dar forma a cada figura. Este conocimiento se transmite de madres a hijas, garantizando que cada pieza sea única.
Para muchas familias, los nacimientos son la principal fuente de ingresos, complementada con otras figuras decorativas. La técnica artesanal incluye bruñido, pastillaje y decoración con engobes naturales, conservando siempre la esencia del nacimiento con el niño y los adoradores.
San Miguel Aguasuelos se consolida así como un referente de la alfarería tradicional en Veracruz, manteniendo viva una tradición que ha pasado por cuatro generaciones.













