Monterrey, 8 de enero del 2026
Desde que Iván Alonso asumió la dirección deportiva de Cruz Azul en diciembre de 2023, el club ha puesto en marcha uno de los proyectos más ambiciosos y costosos de su historia reciente. Durante sus primeros dos años al frente de la gestión deportiva, La Máquina ha invertido más de 100 millones de dólares en la adquisición de jugadores, una cifra extraordinaria dentro del contexto del fútbol mexicano.
A pesar de este gasto sin precedentes, el principal objetivo del proyecto —la conquista del título de la Liga MX— todavía no se ha logrado, generando dudas sobre la efectividad de la estrategia.
A partir del torneo Clausura 2024, Cruz Azul reforzó su plantilla con 19 incorporaciones, abarcando todas las posiciones en el campo. Entre los fichajes más costosos se destacan José Paradela, por quien el club pagó 12 millones de dólares; Jesús Orozco Chiquete, adquirido en 11 millones; y Gabriel Fernández y Giorgos Giakoumakis, ambos contratados por 10 millones de dólares. Por su parte, Miguel Borja se unió como agente libre, pero con uno de los salarios más altos del equipo, reflejando la apuesta económica del club por jugadores experimentados.
Sin embargo, el elevado desembolso no ha sido directamente proporcional al rendimiento dentro del campo. Según datos de Transfermarkt, varios jugadores han visto depreciado su valor de mercado de manera significativa. Gabriel Toro Fernández, por ejemplo, actualmente vale cerca de 2 millones de dólares, muy por debajo de los 10 millones que Cruz Azul pagó por su fichaje. De forma similar, Jesús Orozco Chiquete, contratado por 11 millones, hoy no supera un valor de mercado de 6 millones y aún no se ha consolidado como titular indiscutible.
En cuanto al desempeño en la cancha, varios refuerzos no lograron continuidad. Giorgos Giakoumakis, considerado uno de los fichajes estelares, disputó 40 partidos y marcó nueve goles antes de ser cedido al PAOK de Salónica; mientras que Camilo Cándido, uno de los primeros fichajes de Alonso, tampoco encontró regularidad y fue enviado a préstamo al Atlético Nacional de Colombia. Otros jugadores, como Omar Campos, Luka Romero y Andrés Montaño, han tenido participación intermitente, ya sea por lesiones o por no consolidarse en el once titular, mientras que Fernández y Orozco continúan bajo la expectativa de mejorar su rendimiento.
La inversión millonaria también se extendió al cuerpo técnico. Cruz Azul desembolsó importantes sumas por las cláusulas de rescisión de entrenadores: 850 mil dólares por Martín Anselmi y 2.5 millones por Nicolás Larcamón. Durante la gestión de Alonso, el club ha trabajado con tres estrategas: Anselmi, quien posteriormente se trasladó al Porto; Vicente Sánchez, con quien el equipo conquistó la Concachampions; y Larcamón, quien actualmente fue eliminado en semifinales de la Liga MX.
A pesar de superar los 100 millones de dólares en inversión, Cruz Azul no ha logrado obtener el campeonato de liga desde la llegada de Iván Alonso. La falta de resultados ha comenzado a generar cuestionamientos sobre la gestión y, si el título no llega en el corto plazo, el ambicioso proyecto podría entrar en una fase crítica, dejando hasta ahora más interrogantes que certezas sobre la efectividad del millonario plan deportivo.













