Monterrey, 8 de enero del 2026
Una mujer estadunidense de 37 años, identificada como Renee Nicole Good, perdió la vida tras recibir disparos de un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una redada realizada en el sureste de Mineápolis, en el estado de Minnesota. El hecho ocurrió mientras agentes federales llevaban a cabo un operativo migratorio que derivó en un enfrentamiento con civiles y manifestantes.
Good, madre de tres hijos y reconocida poeta, creció en Colorado Springs y había sido premiada en 2020 por la Academia de Poetas Americanos de la Universidad Old Dominion, en Virginia. Estuvo casada con el comediante Timothy Macklin, quien falleció en 2023. Residía en Mineápolis, ciudad que en los últimos días ha sido escenario de intensas tensiones por el incremento de operativos federales contra migrantes.
De acuerdo con videos difundidos en redes sociales, la mujer se encontraba dentro de su vehículo cuando agentes del ICE bloquearon su paso y le ordenaron descender. Al iniciar una maniobra lenta para retirarse del lugar, uno de los oficiales, ubicado frente al automóvil, disparó a través del parabrisas. El vehículo de Good avanzó sin control y terminó impactándose contra otro coche cercano. La escena provocó la indignación inmediata de quienes presenciaban el operativo.
Testigos comenzaron a gritar e increpar a los agentes, a quienes llamaron “criminales”, mientras grababan el momento del tiroteo. Cuando algunos intentaron acercarse al automóvil para auxiliar a la mujer, los oficiales ordenaron que se retiraran. Ante la negativa de varios manifestantes, los agentes utilizaron sustancias irritantes, similares al gas pimienta, y se registraron lanzamientos de bolas de nieve contra vehículos federales.
El presidente Donald Trump defendió públicamente al agente que disparó. En un mensaje publicado en Truth Social, calificó el incidente como “horrible”, pero sostuvo que la mujer actuó de manera desordenada y agresiva, y afirmó que el oficial disparó en defensa propia tras ser presuntamente embestido. Funcionarios del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) reforzaron esta versión, al señalar que Good habría intentado atropellar a los agentes y calificaron el hecho como un “acto de terrorismo doméstico”.
Estas declaraciones fueron rechazadas por autoridades estatales y locales. El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, tras revisar el video del suceso, afirmó que la versión federal “no tiene sentido” y sostuvo que el agente hizo un uso imprudente de la fuerza, provocando una muerte innecesaria. Frey exigió la salida inmediata del ICE de la ciudad y reiteró el respaldo de su administración a las comunidades migrantes y refugiadas. Como medida preventiva, anunció el cierre temporal de las escuelas.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, declaró una situación de emergencia y llamó a no creer en lo que calificó como propaganda federal. Aseguró que el estado llevará a cabo una investigación exhaustiva, imparcial y rápida para garantizar justicia y rendición de cuentas.
Las protestas se multiplicaron en Mineápolis y otras ciudades del país. Decenas de personas se congregaron en el lugar del tiroteo y posteriormente se registraron manifestaciones en Nueva York, Nueva Orleans y otros puntos. En algunos enfrentamientos con fuerzas federales se utilizaron gases lacrimógenos y gas pimienta, y al menos un manifestante fue detenido. Carteles con mensajes como “ICE = asesino” reflejaron el enojo social.
Diversas figuras políticas se sumaron a las críticas, entre ellas la senadora Amy Klobuchar, la representante Ilhan Omar —quien acusó al DHS de mentir sobre los hechos— y la congresista Rashida Tlaib. El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, afirmó que la violencia atribuida a operativos del ICE afecta a toda la sociedad y reiteró que su ciudad mantendrá políticas de santuario.
El tiroteo ocurrió pocos días después de que el DHS desplegara dos mil agentes federales adicionales en Mineápolis, lo que ya había generado rechazo entre autoridades locales. Hasta ahora, se ha informado de la detención de al menos mil migrantes en Minnesota, en un contexto de creciente polarización y protestas contra la política migratoria impulsada por la administración Trump.













