Monterrey, 8 de enero del 2026
El gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, volvió a expresar su preocupación este miércoles por el aumento de personas provenientes de Venezuela que están llegando al estado sin la documentación migratoria adecuada.
Durante una reunión de trabajo del gobierno estatal en la que se presentó una gráfica con datos sobre el flujo de migración hacia la entidad, el mandatario destacó que Venezuela ocupa actualmente el segundo lugar como país de origen de migrantes irregulares, superado únicamente por Honduras. Ante esta situación, García insistió en que es imprescindible buscar soluciones profundas a la crisis política y social que enfrenta Venezuela, para generar condiciones que desincentiven la salida de sus ciudadanos y, por ende, reduzcan la migración hacia Nuevo León.
De acuerdo con las cifras que el gobierno estatal difundió y que el propio García compartió en sus redes sociales, se han detectado 436 venezolanos en situación de migración irregular en la entidad, mientras que Honduras encabeza la lista con 674 personas registradas bajo el mismo estatus migratorio.
El gobernador subrayó la urgencia de atender el problema desde su raíz para que la tendencia migratoria pueda disminuir con el tiempo y no represente una carga creciente para las autoridades y comunidades locales. En su publicación en historias de Instagram, García escribió que, aunque considera que “el tirano de Maduro las va a pagar”, lo verdaderamente prioritario para Nuevo León es que se resuelva la situación en Venezuela para que baje la migración irregular de aquí en adelante.
Además, la migración de ciudadanos venezolanos hacia México y otros países de la región se explica por una crisis profunda que se ha prolongado por varios años en su país, marcada por escasez de alimentos y medicinas, hiperinflación y deterioro de servicios básicos y tensiones políticas internas, factores que han impulsado a millones de personas a buscar mejores oportunidades fuera de Venezuela y que han convertido este movimiento en uno de los flujos migratorios más grandes de América Latina en la última década.













