Monterrey, 22 de enero del 2026
El Coro de Madrigalistas de Bellas Artes, bajo la dirección invitada de Rodrigo Cadet, ofrecerá dos conciertos dedicados a reivindicar la libertad, la resistencia y la memoria de los pueblos africanos esclavizados, a través del programa Herencia africana en la música coral. Gospel, spirituals, danzas latinoamericanas y más.
Las presentaciones, organizadas por la Coordinación Nacional de Música y Ópera del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), se llevarán a cabo el viernes 23 de enero a las 18:00 horas en el Claustro de Sor Juana, y el domingo 25 de enero a las 12:00 horas en el Pabellón Escénico del Bosque de Chapultepec, en su primera sección. Ambas funciones serán de entrada libre, con cupo limitado.
De acuerdo con Cadet, director afrodescendiente de origen mexicano-haitiano, el programa propone un recorrido histórico y musical que abarca Estados Unidos, América Latina y Nigeria, con el fin de mostrar la profunda influencia de la cultura africana en la música universal. Señaló que, pese a haber sido invisibilizada durante siglos, la herencia africana permeó géneros como los spirituals, el góspel, el blues, el jazz, la música sacra colonial y buena parte de la música popular contemporánea.
El repertorio incluye obras de autores como Billie Holiday, Sam Cooke y Byron Smith, así como piezas que reflejan cómo la música y la danza funcionaron como herramientas de resistencia, esperanza y afirmación de la vida en contextos de opresión. La primera parte del programa estará dedicada a los spirituals y al góspel surgidos en Estados Unidos, mientras que la segunda mostrará la fusión de elementos africanos con tradiciones indígenas y europeas en América Latina.
También se interpretarán negrillas de compositores del periodo virreinal como Juan de Araujo y Juan Gutiérrez de Padilla, además del canto yoruba Betelehemu, obras de influencia brasileña, mambo cubano y composiciones del propio Cadet.
Con este proyecto, el Coro de Madrigalistas busca visibilizar la llamada “tercera raíz” de la identidad mexicana y resaltar el valor comunitario del canto coral como expresión de memoria, resistencia y celebración colectiva.













