Ciudad de México, 23 de enero del 2026
La policía chilena informó la detención de un tercer sospechoso por su presunta participación en la provocación intencional de incendios forestales en la región del Biobío, la zona más afectada por la emergencia que azota el sur de Chile y que ha dejado un saldo de 21 personas fallecidas.
Desde el sábado pasado, bomberos y brigadas de emergencia combaten las llamas en Biobío, ubicada a unos 500 kilómetros al sur de Santiago, donde se ha concentrado la mayoría de las víctimas. El fuego también se ha extendido a las regiones de Ñuble y La Araucanía, mientras que el gobierno reporta cerca de 20 mil damnificados. De acuerdo con el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), actualmente permanecen 19 focos activos.
La más reciente detención ocurrió durante la madrugada, cuando autoridades arrestaron a un hombre señalado por iniciar incendios en Punta de Parra, una pequeña localidad del Biobío, en pleno toque de queda. Según la Policía de Investigaciones, el sujeto fue sorprendido junto a otras personas mientras prendían fuego al bosque, luego de una alerta vecinal. Al momento de su captura, portaba un encendedor, un bastón retráctil y cocaína base.
Con esta aprehensión, suman tres los detenidos por estos hechos. Los otros dos sospechosos fueron arrestados entre lunes y miércoles en Biobío y La Araucanía, aunque uno de ellos ya fue puesto en libertad. Las autoridades sostienen que existen indicios suficientes para presumir que los incendios fueron provocados deliberadamente.
Punta de Parra, una comunidad de alrededor de 3 mil habitantes rodeada de bosques de eucalipto, quedó prácticamente devastada, con solo algunas viviendas en pie. Para los pobladores, el daño es incomprensible. “Es pura maldad, solo por hacer daño”, relató Felicia Lara, una vecina de 68 años que logró escapar con lo puesto.
Las altas temperaturas del verano austral y los fuertes vientos han favorecido la rápida propagación del fuego, arrasando poblados completos, especialmente en Lirquén y Penco. El antecedente más reciente ocurrió en febrero de 2024, cuando incendios en Viña del Mar dejaron 138 muertos; investigaciones posteriores confirmaron que también fueron incendios intencionales, incluso provocados por brigadistas y bomberos.













