Home / Mundo / Controversia por muerte de ciudadanos estadounidenses en operativos del ICE

Controversia por muerte de ciudadanos estadounidenses en operativos del ICE

Monterrey, 26 de enero del 2026

Los padres de Alex Pretti, un enfermero estadounidense de 37 años que fue asesinado anteayer por un agente de la Patrulla Fronteriza, manifestaron ayer su profunda indignación ante lo que consideran “mentiras repugnantes” difundidas por la administración del presidente Donald Trump sobre las circunstancias de la muerte de su hijo. Contrario a las versiones oficiales, Michael y Susan Pretti afirmaron que su hijo no portaba ningún arma en el momento en que fue atacado por los agentes.

Por su parte, el presidente Trump responsabilizó de estas muertes —la de Pretti y la de otra ciudadana estadounidense, Reenee Good, quien también falleció a manos de un agente federal en Mineápolis— a los líderes demócratas de ciudades y estados que, según él, se niegan a colaborar con sus políticas migratorias. En una publicación extensa en su plataforma Truth Social, Trump señaló que “trágicamente, dos ciudadanos estadunidenses han perdido la vida como resultado de este caos provocado por los demócratas”.

Los padres de Pretti detallaron que su hijo sostenía un teléfono móvil en la mano derecha y que la izquierda estaba alzada intentando proteger a una mujer mientras era rociado con gas pimienta por los agentes.

“Alex quería hacer un mundo mejor. Lamentablemente no estará con nosotros para ver el impacto que tuvo. No uso la palabra héroe a la ligera, pero su última acción fue proteger a otra persona”, explicaron.

Pretti falleció el sábado durante una operación del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) en Mineápolis. Inicialmente se dijo que había sido ultimado por un agente del ICE, pero más tarde se aclaró que el disparo mortal provino de la Patrulla Fronteriza. A pesar de los videos que muestran lo contrario, las autoridades federales aseguraron que Pretti portaba un arma, aunque el enfermero solo tenía licencia para portar pistola y no estaba armado en ese momento.

En respuesta al caso, un juez nombrado por la Casa Blanca prohibió que las agencias federales destruyeran o alteraran cualquier evidencia relacionada con la muerte de Pretti. La situación ha generado llamados de algunos republicanos para investigar a fondo el caso y cuestionar la actuación del ICE en Minnesota, ante crecientes denuncias sobre sus tácticas.

El sindicato de enfermeras más grande de Estados Unidos, National Nurses United, expresó su indignación ante el tiroteo y pidió la abolición del ICE. Además, defensores de la Segunda Enmienda criticaron la narrativa oficial sobre el asesinato de Pretti. En paralelo, Tracee Mergen, supervisora de la Oficina Federal de Investigaciones que intentó investigar la muerte de Reenee Good a manos del ICE, renunció tras la presión de la oficina central en Washington para suspender la investigación sobre el oficial implicado, Jonathan Ross.

Deja un comentario

Descubre más desde Latitud 23

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo