Monterrey, 28 de enero del 2026
Italia presentó un amplio operativo de seguridad para los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 y dejó claro que todas las labores estarán bajo control exclusivo de las autoridades italianas, luego de confirmarse que personal del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) acompañará a la delegación estadounidense, aunque sin presencia directa en las sedes olímpicas.
El evento, que se desarrollará del 6 al 22 de febrero, representa uno de los mayores retos de seguridad para el país, al estar distribuido entre Milán, Cortina d’Ampezzo y otras localidades del norte de Italia. Se espera la participación de alrededor de 3 mil 500 atletas y la llegada de unos dos millones de visitantes, incluidos cerca de 60 mil asistentes a la ceremonia inaugural en el estadio San Siro. La delegación de Estados Unidos será encabezada por el vicepresidente J. D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, explicó que el plan contempla una combinación de presencia policial, labores de inteligencia y, por primera vez en un evento de esta magnitud en Italia, un centro de control de ciberseguridad activo las 24 horas. En total, unos 6 mil elementos de seguridad serán desplegados en las distintas sedes, junto con zonas de acceso restringido y prohibiciones de vuelo.
Aunque Estados Unidos informó que agencias federales, incluido el ICE, apoyarán la protección de sus ciudadanos, el Ministerio del Interior italiano aclaró que dicho personal se limitará a funciones dentro de oficinas diplomáticas, como el consulado en Milán, y no operará en campo. Las autoridades subrayaron que toda la seguridad en territorio italiano seguirá siendo responsabilidad exclusiva del Estado.
Pese a estas garantías, la medida ha generado críticas. Organizaciones sindicales y grupos de izquierda han convocado manifestaciones contra la presencia del ICE, incluida una protesta en Milán el día de la inauguración. Las acciones de esta agencia en Estados Unidos, especialmente en materia migratoria, han provocado rechazo en sectores de la sociedad italiana.
El despliegue contempla más de 3 mil policías, cerca de 2 mil carabineros y más de 800 agentes de la Guardia di Finanza. Además, se utilizarán drones, sistemas robotizados para inspección en zonas de riesgo y un centro de mando de ciberseguridad encargado de proteger redes olímpicas e infraestructuras clave.
Durante los Juegos, se activarán también “zonas rojas” para restringir el acceso a personas con antecedentes de alteración del orden público y reducir el riesgo de disturbios.













