Monterrey, 29 de enero del 2026
A sus 99 años, el renombrado muralista Melchor Peredo —autor de treinta murales distribuidos en México, Estados Unidos y París— enfrenta una polémica con el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Después de cuatro décadas de cubrir sus impuestos mediante la entrega de obras pictóricas, ahora las autoridades le exigen que, para cumplir con sus obligaciones fiscales, entregue un mural con características técnicas y dimensiones similares al valor de la obra que ha vendido.
Peredo califica esta exigencia como “injusta y descabellada”, señalando que afecta directamente la producción de murales en México, justo cuando el muralismo celebra un siglo de existencia. Según relata, en 2024 presentó su declaración fiscal correspondiente a 2023 acompañada de un cuadro, valorado en 200 mil pesos, que cubriría su impuesto de 32 mil pesos. Un año después, el SAT le notificó que debía entregar un mural equivalente, lo que implicaría un costo de producción mucho mayor que el monto del impuesto.
El mismo escenario se repitió con la declaración de 2024, presentada en abril de 2025, en la que un retrato vendido por 30 mil pesos debía ser sustituido por una obra mural con técnicas y dimensiones similares. Esto transformaría un impuesto de apenas 4 mil 800 pesos en un desembolso equivalente al valor total de la obra.
En una carta dirigida a Emmanuel Díaz Martínez, subadministrador de Pago en Especie del SAT, Peredo advirtió que esta medida sobrepasa lo que realmente debe pagar y no tiene respaldo en las reformas vigentes que permiten el pago en especie para artistas plásticos, instauradas en 2017. El pintor enfatiza que la creación de un mural implica años de trabajo, contratación de ayudantes con seguro, asesoría de arquitectos y un costo de producción considerable, aspectos que el SAT no toma en cuenta.
Para Peredo, esta exigencia refleja una visión reductiva de las obras de arte, tratándolas como simples objetos y no como portadoras de valor cultural y estético. Ante esta situación, en el último trimestre de 2025 decidió darse de baja del programa Pago en Especie, aunque hizo un llamado a las autoridades para reconsiderar esta disposición y mantener la posibilidad de cubrir impuestos con obras pictóricas de menor escala.
La investigadora Guillermina Guadarrama Peña, del Centro Nacional de Investigación y Documentación de Artes Plásticas del INBAL, calificó el caso como “profundamente injusto y poco humano”, señalando que el SAT debería actualizar los convenios para beneficiar de manera más equitativa a los artistas, tomando en cuenta la edad y circunstancias reales de los creadores.
Melchor Peredo, originario de la Ciudad de México (1927), ha formado parte de la historia del muralismo mexicano gracias a su formación en la Academia de San Carlos y en La Esmeralda, así como en talleres fundados por David Alfaro Siqueiros. Su obra abarca murales emblemáticos en Veracruz, como Esclavitud y Una revolución continua, así como trabajos internacionales, incluyendo la Southern Arkansas University y la Universidad de París XII, donde fue reconocido por su contribución artística.
A lo largo de más de setenta años, Peredo ha combinado su actividad creativa con la docencia, la investigación y la difusión del muralismo, recibiendo homenajes y consolidándose como un referente del arte mexicano contemporáneo.













