Monterrey, 29 de enero del 2026
Las autoridades migratorias de Estados Unidos han puesto fin a sus operativos de gran escala en el estado de Maine, según informó la senadora republicana Susan Collins. El anuncio se produjo luego de que la legisladora mantuviera varias conversaciones directas con la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en las que expresó su preocupación por el impacto de estas acciones en la población local.
De acuerdo con Collins, en este momento no existen operaciones masivas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en curso ni previstas en Maine. La senadora señaló que ha pedido de manera insistente tanto a Noem como a otros funcionarios de la administración federal que se reevalúe la estrategia de aplicación de las leyes migratorias en el estado, apostando por un enfoque más cuidadoso y específico.
Este anuncio coincidió con señales del presidente Donald Trump de que podría estar dispuesto a reducir la tensión en Mineápolis, después de un segundo tiroteo mortal relacionado con agentes federales de inmigración. Aun así, Collins aclaró que tanto ICE como la Patrulla Fronteriza continuarán realizando sus actividades habituales, las cuales llevan años desarrollándose en la región.
La decisión llega más de una semana después de que las autoridades migratorias lanzaran la operación conocida como “Catch of the Day”. En su primer día, se reportaron alrededor de 50 arrestos, mientras que aproximadamente 1,400 personas figuraban como objetivos operativos en Maine, un estado mayormente rural con cerca de 1.4 millones de habitantes, de los cuales solo un 4 % nació en el extranjero.
Posteriormente, el Departamento de Seguridad Nacional informó que más de 100 personas fueron detenidas, algunas de ellas con antecedentes por delitos graves como asalto agravado, privación ilegal de la libertad y poner en peligro a menores.
El contexto político también juega un papel clave, ya que Collins busca la reelección este año y podría enfrentarse a la gobernadora demócrata Janet Mills. Esta última ha exigido mayor transparencia a las autoridades migratorias, solicitando órdenes judiciales, cifras de arrestos en tiempo real y datos básicos sobre las personas detenidas. Además, instó a Collins a actuar luego de que la mayoría republicana en la Cámara de Representantes bloqueara intentos demócratas de reducir el financiamiento de ICE.
Aunque Collins ha evitado criticar abiertamente las tácticas de ICE, ha reiterado que las personas que residen legalmente en el país no deberían ser blanco de estas investigaciones. También ha defendido medidas como el uso de cámaras corporales y programas de capacitación en desescalamiento para los agentes, con el objetivo de fortalecer la rendición de cuentas y la confianza pública.
Por su parte, Tom Homan, designado por Trump como “zar fronterizo”, afirmó que el gobierno podría reducir la presencia de agentes migratorios en Minesota si existe cooperación por parte de las autoridades estatales. No obstante, advirtió que mantiene una política de “cero tolerancia” frente a quienes agredan a las fuerzas del orden o interfieran con su labor. Homan defendió las operaciones dirigidas, enfocadas en migrantes con antecedentes criminales, y aseguró que la administración no abandonará su misión, aunque reconoció que las acciones recientes no han sido perfectas.
Finalmente, Homan indicó que permanecerá en Minesota el tiempo que sea necesario, mientras continúa reuniéndose con líderes políticos y de seguridad con la intención de encontrar puntos de acuerdo y reducir los conflictos en torno a la aplicación de la ley migratoria.













