Ciudad de México, 29 de enero del 2026
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una advertencia directa al alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, a quien acusó de estar “jugando con fuego” por criticar abiertamente la política migratoria de su administración y reiterar que la ciudad no colaborará con agentes federales en la detención de personas migrantes.
A través de su plataforma Truth Social, el mandatario republicano cuestionó que Frey haya declarado que Mineápolis “no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración”, pese a que, según Trump, ambos sostuvieron previamente una conversación cordial. El presidente calificó dicha postura como una grave violación de la ley, insinuando posibles consecuencias legales o políticas.
Lejos de moderar su postura, el alcalde demócrata respondió en la red X, donde defendió que la función de la policía local es garantizar la seguridad pública, no fungir como brazo operativo de las autoridades migratorias. Frey afirmó que su prioridad es prevenir homicidios y no perseguir a migrantes trabajadores, subrayando que las comunidades deben sentirse seguras para llamar al 911, independientemente de su estatus migratorio.
La confrontación ocurre en un clima de alta tensión social en Mineápolis, ciudad de cerca de 400 mil habitantes, tras los asesinatos a tiros de Renee Good y Alex Pretti, ambos ciudadanos estadunidenses, a manos de agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) y la Patrulla Fronteriza, ocurridos el 7 y 24 de enero, respectivamente. Estos hechos detonaron protestas masivas que exigen la salida de las fuerzas federales de la ciudad.
En este contexto, el Departamento de Seguridad Interior confirmó que al menos dos agentes federales involucrados en la muerte de Pretti fueron suspendidos y puestos en licencia administrativa mientras continúan las investigaciones. Además, el ICE liberó al ecuatoriano Juan Tobay Robles, quien fue detenido por error, en cumplimiento de una orden judicial, lo que evitó que el director de la agencia compareciera ante un tribunal federal.
Trump también arremetió contra la congresista demócrata Ilhan Omar, a quien acusó sin pruebas de haber organizado un autoataque durante un discurso contra el ICE. El hombre detenido por la agresión, Anthony Kazmierczak, cuenta con antecedentes penales y ha expresado simpatía por el mandatario en redes sociales.
Por su parte, el llamado “zar fronterizo”, Tom Homan, señaló que el gobierno federal podría reducir el número de agentes migratorios en Minesota solo si existe cooperación estatal. Homan defendió las operaciones del ICE, insistió en que las cárceles locales deben notificar sobre personas deportables y sostuvo que su enfoque se centrará en operaciones dirigidas contra amenazas a la seguridad pública.
Aunque reconoció fallas en los operativos, Homan afirmó que la administración no abandonará su misión y aseguró que permanecerá en Minesota “hasta que el problema desaparezca”, mientras busca acuerdos con autoridades y fuerzas del orden locales.













