Monterrey, 10 de febrero del 2026
La participación de México en los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 inicia esta semana con cinco atletas en competencia, pero todas las miradas están puestas en Donovan Carrillo, quien llega como la principal esperanza nacional gracias a su experiencia y al respaldo económico que recibió para su preparación.
El patinador artístico, que vivirá su segunda justa olímpica, es el único integrante de la delegación mexicana que contó con apoyo directo de la Conade, tanto en beca mensual como en recursos para campamentos y competencias internacionales. Actualmente, Carrillo recibe una beca de 12 mil pesos mensuales, monto modesto, pero complementado con apoyos clave para su desarrollo.
Durante 2025, Donovan obtuvo un financiamiento de 589 mil pesos que le permitió entrenar en Canadá bajo la guía de los entrenadores Myke Gillman y Jonathan Mills. Ese proceso fue determinante para perfeccionar su técnica y conseguir su clasificación olímpica en el evento realizado en Beijing en septiembre pasado.
El propio Carrillo explicó que su base de entrenamiento se encuentra en Toronto desde hace más de un año, lo que ha representado un cambio fundamental en su carrera al trabajar en mejores condiciones, con distintos enfoques técnicos y mayor exigencia competitiva.
El patinador tapatío competirá el martes 10 de febrero en el programa corto varonil, con el objetivo principal de volver a instalarse en una final olímpica. Para ello, decidió conservar el programa de la temporada pasada, una rutina que considera sólida y con alto potencial si logra ejecutarla de manera óptima.
En contraste, el resto de los atletas mexicanos que participarán en Milano-Cortina 2026 han financiado su camino prácticamente con recursos propios o apoyo familiar. Tal es el caso de la esquiadora Sarah Schleper, quien afrontará sus últimos Juegos Olímpicos con menor respaldo que el que tuvo cuando representó a Estados Unidos.
Regina Martínez, quien hará historia como la primera mexicana en competir en esquí de fondo, también costeó gran parte de su preparación con ahorros personales, trabajos adicionales y el apoyo de patrocinadores. Su objetivo es continuar en el alto rendimiento y buscar un nuevo ciclo olímpico rumbo a 2030.
Situación similar vive Allan Corona, quien se formó en Noruega y logró su clasificación sin apoyo institucional, asumiendo el proceso como un proyecto personal y autofinanciado. Finalmente, Lasse Gaxiola, el atleta más joven de la delegación, consiguió su boleto gracias a sus resultados recientes y al respaldo de su familia.
En este contexto, Donovan Carrillo no solo carga con la mayor expectativa deportiva, sino que también refleja la diferencia que puede marcar el apoyo económico en la preparación rumbo a unos Juegos Olímpicos de Invierno.













