Monterrey, 11 de febrero del 2026
Con el cierre oficial del mercado de fichajes de invierno en la Liga MX, los equipos más importantes del país —América, Chivas, Cruz Azul y Pumas— realizaron movimientos para fortalecer sus plantillas y mantener su competitividad en el Clausura 2026.
América, tras un 2025 complicado y la pérdida de jugadores como Álvaro Fidalgo, Allan Saint-Maximin y Rodrigo Aguirre, buscó reforzarse con jugadores conocidos por el director técnico André Jardine. Llegaron Rodrigo Dourado, Raphael Veiga, Vinicius Lima, el uruguayo Thiago Espinosa, el defensa Aarón Mejía y el portero Fernando Tapia, consolidando un equipo de corte brasileño capaz de pelear por el título.
Chivas decidió renovar su plantel después de cerrar ciclos de jugadores como Chicharito, Pulido, Brizuela y Mozo. Incorporó a Ángel Sepúlveda, Brian Gutiérrez y Jonathan Pérez, buscando combinar experiencia local y talento mexicano formado en Estados Unidos. Estas altas le dieron un nuevo impulso al equipo, que actualmente lidera el torneo sin perder.
Cruz Azul también se mantuvo activo, con incorporaciones clave como Nico Ibáñez, Agustín Palavecino y Christian Ebere. Sin embargo, se despidió de varios jugadores, entre ellos Nacho Rivero, Jorge Sánchez y Mateusz Bogusz, dejando un balance que dependerá del rendimiento del nuevo mediocampo y de la adaptación de los refuerzos.
Pumas, con un presupuesto más limitado, optó por cesiones y fichajes estratégicos. Juninho, Uriel Antuna, Jordan Carrillo, César Garza y Robert Morales llegaron para aportar velocidad y calidad al equipo, mientras que se resintieron bajas como Jorge Ruvalcaba, Aaron Ramsey y la lesión de JJ Macías. La combinación de estos movimientos busca convertir al conjunto universitario en un competidor más sólido y constante en el torneo.
En conjunto, los cuatro grandes se reconfiguraron con el objetivo de mantener protagonismo y fortalecer sus aspiraciones en el Clausura 2026.













