Monterrey, 11 de febrero del 2026
Una investigación difundida recientemente por la cadena Al Jazeera ha puesto en el centro del debate internacional nuevas acusaciones sobre el conflicto en Gaza. De acuerdo con el reportaje, desde octubre de 2023 al menos 2,842 palestinos han sido reportados como desaparecidos tras bombardeos israelíes, sin que se hayan localizado cuerpos o restos humanos identificables.
El informe describe escenas documentadas por testigos y rescatistas en las que, tras los ataques, no se hallaron cadáveres completos ni restos óseos, sino únicamente manchas de sangre en muros, fragmentos de tejido o, en algunos casos, ninguna evidencia física visible. Algunos sobrevivientes relataron haber ingresado a edificios religiosos y otros espacios alcanzados por explosiones, encontrando únicamente rastros biológicos dispersos.
Según la investigación, estos hechos estarían relacionados con el uso sistemático de armas térmicas y termobáricas —también conocidas como bombas de vacío o de aerosol— que, presuntamente, habrían sido suministradas por Estados Unidos. Este tipo de armamento, señala el reportaje, puede generar temperaturas extremas de hasta 3,500 grados Celsius, lo que provocaría la desintegración casi instantánea de tejidos humanos.
Al Jazeera sustenta sus hallazgos en registros de la Defensa Civil de Gaza, testimonios de sobrevivientes y análisis de expertos en explosivos. Además, menciona el uso de municiones específicas como las bombas MK-84, BLU-109 y GBU-39 en distintas zonas afectadas.
El reporte califica la situación como parte de un patrón de destrucción masiva en áreas densamente pobladas y exhorta a la apertura de investigaciones internacionales ante posibles violaciones graves al derecho internacional humanitario.
Hasta el momento, el gobierno de Israel no ha emitido una respuesta oficial a la publicación. Tampoco existe una verificación independiente completa de los hallazgos, debido al acceso limitado a la Franja de Gaza. La difusión del informe ha provocado reacciones inmediatas en redes sociales y en medios de comunicación árabes e internacionales.













