Ciudad de México, 16 de febrero del 2026
El gabinete de Israel aprobó nuevas medidas para reforzar el control sobre el territorio de Cisjordania reocupada y facilitar la compra de tierras por parte de los colonos, en una iniciativa que los líderes palestinos calificaron como una “anexión de facto”.
Cisjordania es uno de los territorios que los palestinos reclaman para un futuro Estado independiente, aunque gran parte permanece bajo control militar israelí, con un autogobierno limitado en algunas áreas administradas por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), respaldada por países occidentales.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu —quien enfrenta acusaciones en la Corte Penal Internacional y elecciones este año— sostiene que la creación de un Estado palestino representaría una amenaza para la seguridad de Israel. Su coalición incluye a varios miembros pro colonos que apoyan la anexión de Cisjordania, territorio conquistado en la guerra de Oriente Medio de 1967 y considerado por Israel con vínculos históricos y bíblicos.
Como parte de las medidas, los ministros votaron iniciar un proceso de registro de tierras por primera vez desde 1967, lo que permitiría formalizar la propiedad y expansión de los asentamientos. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, destacó que la iniciativa forma parte de la “revolución de los asentamientos” y refuerza el control israelí sobre todo el territorio considerado estratégico por el gobierno.
La decisión aumenta la tensión con los palestinos y podría complicar aún más el panorama político en la región, justo en un contexto de elecciones anticipadas y de presión internacional sobre el gobierno israelí para limitar la expansión de los asentamientos en los territorios ocupados.













