Ciudad de México, 16 de febrero del 2026
Al menos 45 personas fueron asesinadas en tres ataques perpetrados contra aldeas del estado de Níger, en Nigeria, según informó una fuente humanitaria a AFP. Las víctimas murieron por disparos o fueron degolladas, en hechos que reflejan el deterioro de la seguridad en el país más poblado de África.
De acuerdo con el reporte, 38 personas fueron asesinadas en la aldea de Konkoso, donde además la mayoría de las viviendas fueron incendiadas. Las autoridades temen que el número de víctimas aumente conforme avancen las labores de búsqueda entre los restos calcinados. Otros siete fallecieron en Tungan Makeri y una persona más en Pissa, comunidades ubicadas en la localidad de Borgu, cerca del estado de Kwara.
La policía estatal confirmó al menos seis muertos en el ataque ocurrido al amanecer en Tungan Makeri, así como varios secuestrados, una práctica frecuente en la región. Nigeria enfrenta desde hace años múltiples amenazas, entre ellas bandas armadas dedicadas al secuestro y grupos yihadistas que realizan incursiones violentas contra poblaciones rurales.
La crisis de violencia ha cobrado relevancia internacional en meses recientes. El presidente estadounidense Donald Trump acusó a grupos armados nigerianos de perseguir a cristianos y calificó la situación como un “genocidio”. Sin embargo, el gobierno de Nigeria y diversos analistas rechazan esa interpretación y sostienen que la inseguridad afecta tanto a comunidades cristianas como musulmanas.
En este contexto, Estados Unidos anunció el despliegue de 200 soldados en territorio nigeriano para entrenar a las fuerzas locales en el combate contra organizaciones extremistas. Pese a estos esfuerzos, los recientes ataques evidencian la persistencia de la inestabilidad y la dificultad de contener la expansión de la violencia armada en distintas regiones del país.













