Ciudad de México, 17 de febrero del 2026
Antes de que ruede el balón, la logística de la Copa Mundial de la FIFA ya enfrenta grandes desafíos en Estados Unidos, México y Canadá. La edición de 2026 será la primera con 48 equipos, 104 partidos y tres países anfitriones, lo que implica un aumento masivo en el flujo de mercancías, ropa deportiva, materiales promocionales y equipos electrónicos.
Según DB Group, cada envío requiere cumplir con protocolos de seguridad, inspecciones y regulaciones aduaneras distintas en cada país. La documentación incompleta o el incumplimiento de normas puede generar retrasos de días o semanas y sanciones importantes. Las zonas limpias alrededor de los estadios agregan complejidad, pues restringen la circulación de mercancías no autorizadas.
Para mitigar estos riesgos, grandes operadores recurren a IA predictiva y tecnología GPS para optimizar rutas, anticipar retrasos y buscar alternativas de transporte aéreo, terrestre y marítimo. El aumento en la reserva de vuelos y hospedaje por parte de aficionados extranjeros también ha afectado la capacidad de transporte comercial, elevando los costos de flete.
La FIFA nombró a Rock-it Cargo como proveedor logístico oficial, basando la elección en su experiencia desde el Mundial de Clubes 2025. Sin embargo, los problemas de transporte de mercancías y la alta demanda en puertos estratégicos como Miami, Los Ángeles y Houston siguen generando demoras, según la CBP y ELI Logistix.
Los equipos también han criticado los traslados de larga distancia entre sedes, dado que complican la gestión de la utilería deportiva y afectan el descanso de los jugadores.
Expertos coinciden en que una planificación integral, el uso de IA y la coordinación con aduanas y aerolíneas son esenciales para evitar sobrecostos y retrasos, garantizando que uniformes, equipo técnico y materiales promocionales lleguen a tiempo a los estadios y a los aficionados de todo el mundo.













