Ciudad de México, 17 de febrero del 2026
Cientos de manifestantes se congregaron el Día de los Presidentes frente a la Torre Trump, en la Quinta Avenida de Nueva York, para expresar su rechazo al presidente Donald Trump. La movilización, que comenzó poco después de las 13:00 horas, incluyó consignas, música y pancartas con mensajes que lo calificaban de “traidor” y aspirante a dictador. Algunos participantes levantaron el dedo medio como gesto simbólico de protesta y exigieron su destitución.
De acuerdo con reportes de medios locales, la manifestación bloqueó parcialmente el tránsito vehicular. El Departamento de Policía de Nueva York confirmó que se realizaron varios arrestos, aunque no precisó el número ni los cargos. El ambiente, según crónicas periodísticas, fue combativo pero también festivo, con tambores, altavoces y personas bailando durante la jornada.
La protesta fue convocada por los grupos Rise and Resist y 50501, esta última vinculada a las manifestaciones “No Kings” del año pasado. No fue un hecho aislado: durante el feriado se registraron concentraciones similares en distintos puntos del país, desde California hasta Nueva Inglaterra, reflejando un malestar que se ha extendido en diversos sectores.
Entre las principales críticas destacaron los señalamientos sobre presuntos intentos de centralizar el poder en la presidencia, la política de detención y deportación masiva de inmigrantes y las controversias en torno a sus vínculos con Jeffrey Epstein. Además, se mencionó una investigación que reportó miles de fallos judiciales adversos a la administración por detenciones consideradas ilegales.
Algunos asistentes declararon que no se sienten representados por el mandatario y argumentaron que sus acciones contradicen principios constitucionales fundamentales. También hubo críticas al papel del ICE, acusado por manifestantes de realizar operativos que separan familias.
Diversas encuestas publicadas recientemente muestran una baja en los niveles de aprobación de Trump, alcanzando algunos de los índices más reducidos de su mandato. El presidente no se encontraba en la Torre Trump durante la protesta, y ni la Casa Blanca ni la oficina del alcalde de Nueva York emitieron comentarios oficiales.
La jornada dejó en evidencia una polarización persistente y una movilización ciudadana activa en contra de la actual administración.













