Ciudad de México, 17 de febrero del 2026
Comerciantes en vía pública anunciaron que reinstalarán los 60 puestos semifijos retirados el viernes por la alcaldía Cuauhtémoc en el cruce de Ribera de San Cosme e Insurgentes, pese al operativo realizado por autoridades locales. Los vendedores aseguraron que, ante la falta de diálogo, retomarán sus espacios para continuar con su actividad laboral.
Tras el retiro, los inconformes realizaron bloqueos intermitentes sobre Ribera de San Cosme, donde corearon consignas como “queremos trabajar” y “si no hay solución es que hay corrupción”. Durante la protesta, hicieron sonar ollas, sartenes y latas, acompañando sus demandas con cartulinas en las que expresaron que dependen de esa actividad para sostener a sus familias.
Entre los mensajes exhibidos se leían frases como “Mis hijos tienen hambre”, “Soy madre soltera” y “El ser comerciante no me hace delincuente”, en alusión a lo que consideran un trato injusto y estigmatizante. También denunciaron violencia contra mujeres trabajadoras del comercio, al señalar que muchas de las afectadas son jefas de familia.
Esperanza Alcántara, una de las comerciantes, afirmó que desde el viernes no han tenido comunicación con autoridades de la demarcación ni con el Gobierno de la Ciudad de México, lo que ha incrementado la inconformidad del grupo. Los manifestantes permanecieron sobre la banqueta, insistiendo en que su única demanda es poder trabajar sin ser desplazados.
Los vendedores advirtieron que, de no existir una mesa de diálogo, reinstalarán los puestos en el mismo punto donde operaban, lo que podría generar nuevas tensiones con la alcaldía. La situación mantiene latente un conflicto entre autoridades y comerciantes informales por el uso del espacio público en una de las avenidas más transitadas de la capital.













