Ciudad de México, 23 de febrero del 2026
La Liga Árabe y otros actores internacionales condenaron los comentarios del embajador de Estados Unidos en Israel, Mike Huckabee, quien defendió la posibilidad de que Israel controle amplias zonas del Oriente Medio, incluyendo Cisjordania. Las declaraciones se produjeron durante una entrevista en el programa del comentarista Tucker Carlson, donde Huckabee utilizó argumentos bíblicos, citando el libro de Génesis 15, para justificar la expansión del país judío hasta “del Nilo al Éufrates, básicamente todo el Medio Oriente”.
Cuando Carlson cuestionó si Israel tiene derecho a estas tierras, Huckabee respondió que “estaría bien si toman todo”. Estas afirmaciones fueron calificadas por el gobierno palestino como provocadoras y por la Organización para la Cooperación Islámica (OCI) como peligrosas e irresponsables, al considerar que contravienen el derecho internacional.
Los ministerios de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita y Egipto denunciaron los comentarios como “retórica extremista” y “violación flagrante” de las normas internacionales, solicitando al departamento de Estado estadounidense aclaraciones sobre su postura oficial. Por su parte, el secretario general de la Liga Árabe, Ahmed Abdul Gheit, señaló que tales declaraciones solo buscan “inflamar ánimos y agitar emociones religiosas y nacionales”, en un momento en que los países árabes exploran vías para implementar el acuerdo de paz de Gaza y avanzar hacia un proceso político serio.
En un comunicado conjunto difundido por Jordania, las cancillerías de la región enfatizaron que los dichos de Huckabee “contradicen la visión del presidente Donald Trump y el Plan Integral para Poner Fin al Conflicto en Gaza”, el cual busca contener la escalada y garantizar un Estado palestino independiente. Los países árabes reiteraron su rechazo a cualquier intento de anexión de Cisjordania, la expansión de asentamientos y amenazas contra la soberanía de los estados de la región.
El incidente aumenta la tensión diplomática en el Medio Oriente, resaltando la divergencia entre la postura de algunos funcionarios estadounidenses y los compromisos previamente establecidos para un arreglo político y pacífico entre israelíes y palestinos.













