Ciudad de México, 27 de febrero del 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó este viernes la defensa de la iniciativa de reforma electoral, destacando que no se trata de una propuesta improvisada, sino de un proyecto bien analizado que incorpora opiniones de la ciudadanía. Durante su mañanera en un puerto del Pacífico, subrayó que la propuesta no contempla cambios en materia de revocación de mandato ni altera las fechas del próximo proceso electoral, que quedarán bajo decisión del Congreso de la Unión.
Sheinbaum enfatizó que al presentar esta reforma ha cumplido con su compromiso de campaña, por lo que, en caso de no aprobarse, no representaría un “revés” personal. Ante la pregunta sobre un posible fracaso legislativo, aseguró que el compromiso está cumplido y que la responsabilidad de la aprobación recae en diputados y senadores, quienes serán visibles para la ciudadanía según su votación.
Respecto a la preocupación del Instituto Nacional Electoral (INE) por la desaparición del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), Sheinbaum dijo respetar la opinión de la consejera presidenta Guadalupe Taddei Zavala, pero señaló que la reforma contempla mecanismos alternativos, como los cómputos distritales, para garantizar la información a la población tras el cierre de casillas. “Si los cómputos se realizan a tiempo, no habría problema”, puntualizó.
Sobre los posibles impactos de la reforma en la alianza de Morena con el PT y el PVEM, conocida como el movimiento de transformación, la mandataria federal afirmó que la unión rumbo a 2027 dependerá tanto de su partido como de sus aliados, descartando afectaciones directas por la propuesta.
En resumen, Sheinbaum reiteró que la reforma electoral busca cumplir compromisos con la ciudadanía, mantener la transparencia del proceso y evaluar nuevas herramientas de información electoral, mientras que la aprobación final seguirá dependiendo del Congreso federal, sin comprometer la alianza política ni su imagen pública.













