Ciudad de México, 13 de marzo del 2026
El gobierno de Estados Unidos autorizó de forma temporal la venta de petróleo ruso que ya se encuentra cargado en buques en alta mar, con el objetivo de aumentar la oferta global de crudo y contener el alza de precios provocada por la escalada del conflicto en Irán tras los ataques de Estados Unidos e Israel.
La medida fue anunciada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que emitió una licencia especial para permitir la comercialización de crudo ruso y productos petrolíferos cargados en barcos entre el 12 de marzo y el 11 de abril. La decisión se suma a otra autorización similar otorgada previamente para permitir que cargamentos de petróleo ruso que permanecían detenidos en el mar fueran vendidos a India.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, explicó que la autorización busca ampliar el suministro disponible de petróleo en el mercado internacional, aunque subrayó que se trata de una medida limitada y de corto plazo. Según el funcionario, la flexibilización no generará un beneficio financiero significativo para el gobierno de Rusia, ya que gran parte de sus ingresos energéticos provienen de impuestos aplicados en el punto de extracción.
Sin embargo, diversos análisis indican que Rusia se ha convertido en uno de los principales beneficiarios económicos del conflicto en Medio Oriente. El aumento en los precios del petróleo, el gas natural y el carbón ha generado importantes ingresos adicionales para Moscú.
De acuerdo con estimaciones citadas por medios internacionales, el alza en el precio del crudo ha generado para Rusia al menos 150 millones de dólares diarios en ingresos adicionales. En conjunto, las ganancias derivadas de la venta de combustibles fósiles durante las primeras semanas del conflicto se calculan en hasta 6 mil 900 millones de dólares.
El incremento de precios se ha visto impulsado por tensiones en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo, lo que elevó la demanda de crudo ruso en países como China, India y Turquía.
Antes del inicio del conflicto, la mezcla rusa Urals crude oil se cotizaba cerca de 40 dólares por barril, pero pocos días después algunos cargamentos destinados a India alcanzaron precios de hasta 90 dólares, reflejando la fuerte presión sobre el mercado energético mundial.













