Ciudad de México, 13 de marzo del 2026
La Fiscalía Militar de Israel decidió archivar el proceso contra cinco reservistas acusados de violación y agresión contra un prisionero palestino en el centro de detención de la base militar Sde Teiman, ubicada en el sur del país. La decisión se tomó debido a dificultades procesales y probatorias que, según las autoridades, impiden continuar con el caso.
El fiscal militar Itai Ofir explicó que la investigación enfrenta obstáculos significativos, entre ellos la complejidad de las pruebas disponibles, la liberación del prisionero palestino por razones de seguridad en la Franja de Gaza tras un acuerdo de alto el fuego, y problemas para acceder a materiales de investigación recopilados por la Policía de Israel. De acuerdo con el funcionario, estas circunstancias afectan el derecho fundamental a un juicio justo, por lo que se decidió cancelar la acusación formal.
La decisión fue notificada al jefe del ejército israelí, Eyal Zamir, quien ordenó adoptar medidas para prevenir incidentes similares en el futuro. Las autoridades recordaron que, tras conocerse los hechos, los oficiales involucrados fueron suspendidos temporalmente de sus funciones.
El primer ministro Benjamin Netanyahu reaccionó calificando las acusaciones como un “libelo de sangre”, afirmando que el caso provocó una campaña de desprestigio internacional contra Israel. El mandatario criticó la duración de la investigación y defendió a los militares señalando que el Estado debe perseguir a sus enemigos y no a sus soldados.
En la misma línea, el ministro de Defensa Israel Katz celebró el cierre del proceso judicial y aseguró que el sistema de justicia militar debe proteger a los soldados que combaten en la guerra contra Hamás, en referencia al grupo islamista palestino Hamás.
La investigación original señalaba que los reservistas golpearon brutalmente al prisionero mientras este se encontraba desnudo, vendado de los ojos y esposado, causándole fracturas en siete costillas, perforación pulmonar y un desgarro rectal, entre otras lesiones graves que requirieron cirugía y hospitalización prolongada.
El caso provocó gran controversia dentro de Israel. La entonces fiscal militar Yifat Tomer Yerushalmi renunció en 2025 tras admitir que filtró un video de los presuntos abusos. Además, la detención inicial de los soldados desencadenó protestas y disturbios, incluyendo el asalto a la base militar Beit Lid por parte de manifestantes.
Organismos internacionales, incluida la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, han denunciado torturas y violencia sexual contra detenidos palestinos en Sde Teiman desde el inicio de la ofensiva israelí en Gaza tras los ataques del 7 de octubre de 2023.








