Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en colaboración con las universidades autónomas de Baja California y Guadalajara, desarrollaron Argovit, una formulación experimental basada en nanopartículas de plata que busca combatir distintos tipos de cáncer en perros y gatos.
El proyecto, encabezado por científicos del Centro de Nanociencias y Nanotecnología (CNyN) de la UNAM, pretende ofrecer una alternativa a los tratamientos convencionales mediante una tecnología que, según sus responsables, puede actuar selectivamente sobre las células cancerosas y reducir el daño a otros órganos.
Nina Bogdanchikova, investigadora del CNyN y responsable de la Red Internacional de Bionanotecnología con Impacto en Biomedicina, Alimentación y Bioseguridad, explicó que los materiales a escala nanométrica adquieren propiedades particulares que pueden aprovecharse en aplicaciones médicas. Sin embargo, advirtió que algunas nanopartículas de plata pueden resultar tóxicas, por lo que el desarrollo de formulaciones seguras representa uno de los principales desafíos.
De acuerdo con los investigadores, Argovit podría alcanzar una efectividad hasta 200 veces mayor que las terapias convencionales contra las neoplasias, aunque sus resultados todavía deben comprobarse mediante nuevas etapas de investigación.
Actualmente, el proyecto se encuentra en su primera fase de evaluación. Ocho perros y gatos con diferentes tipos de tumores participan en el protocolo, donde se analiza la respuesta al tratamiento mediante radiografías, estudios sanguíneos y seguimiento de la evolución de las neoplasias.
Entre los casos documentados destaca el de Ody, una perra mestiza de 14 años diagnosticada con cáncer en la escápula y metástasis pulmonar. Después de cuatro meses de tratamiento, entre abril y agosto de 2026, los estudios mostraron que la enfermedad había detenido su progresión, aunque las metástasis continuaban presentes.
La médica veterinaria Norma Elvira Díaz Ramos señaló que, además de frenar el avance del padecimiento, el tratamiento permitió mejorar la calidad de vida del animal.
Los especialistas consideran que esta tecnología podría tener aplicaciones futuras en medicina humana. No obstante, reconocen que todavía es necesario concluir los estudios en animales y reunir recursos para avanzar hacia investigaciones clínicas en personas.
Por ahora, Argovit continúa en fase experimental y sus resultados preliminares no permiten establecer su eficacia definitiva contra el cáncer.




















