Categoría: Tecnologia

  • Estudio de la UNAM revela sorprendentes habilidades cognitivas del ajolote

    Estudio de la UNAM revela sorprendentes habilidades cognitivas del ajolote

    Una investigación de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM) reveló que el ajolote mexicano (Ambystoma mexicanum) puede distinguir diferencias de tamaño entre aberturas, incluso en condiciones de oscuridad. El hallazgo amplía el conocimiento sobre las capacidades cognitivas de esta especie, considerada en peligro crítico de extinción, y podría contribuir a mejorar su conservación.

    Aunque el ajolote es ampliamente estudiado por su extraordinaria capacidad para regenerar tejidos y algunas partes del cerebro, sus habilidades cognitivas todavía son poco conocidas. Para investigarlas, los científicos diseñaron un experimento que tomó en cuenta las características de su hábitat y sus limitaciones visuales, pues estos anfibios dependen de otros sentidos para desenvolverse en el agua.

    El estudio, publicado en la revista Animal Behaviour, evaluó a 24 ejemplares de siete meses de edad, mantenidos en cautiverio bajo condiciones controladas. Los investigadores dividieron sus tanques mediante paneles con dos orificios circulares de diferentes diámetros, ambos suficientemente grandes para permitir el paso de los animales. Durante 18 días probaron seis combinaciones de aberturas y alternaron su posición para descartar que los ajolotes eligieran una por su ubicación.

    Dos ejemplares fueron excluidos del análisis debido a su escasa actividad. En los 120 ensayos realizados con los 22 restantes, los investigadores observaron que los animales atravesaron con mayor frecuencia el agujero más grande en todas las combinaciones. La preferencia fue evidente incluso cuando las diferencias de tamaño eran pequeñas y se mantuvo con poca o ninguna iluminación, aunque su movilidad disminuyó en la oscuridad.

    Los resultados sugieren que la orientación de los ajolotes no depende exclusivamente de la vista. Entre las posibles explicaciones, los autores plantean que podrían utilizar la línea lateral, un sistema sensorial que detecta movimientos del agua, cambios de presión y vibraciones. También consideran que quizá pueden estimar las dimensiones de su cuerpo para evaluar por qué espacios desplazarse.

    Estas hipótesis todavía requieren comprobación. Sin embargo, comprender el comportamiento y las necesidades sensoriales del ajolote podría ayudar a mejorar su bienestar en cautiverio, fortalecer las estrategias de conservación y aportar nuevas perspectivas para futuras investigaciones sobre esta singular especie mexicana.

  • Redes sociales e IA, bajo sospecha en las elecciones de Brasil

    Redes sociales e IA, bajo sospecha en las elecciones de Brasil

    Brasil enfrenta una creciente disputa sobre la neutralidad de las plataformas digitales y la responsabilidad de las empresas tecnológicas durante la campaña presidencial. Los equipos de Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro han acusado a redes sociales y herramientas de inteligencia artificial (IA) de favorecer a su contrincante mediante presuntos sesgos, restricciones de visibilidad y difusión de información falsa. Mientras las compañías rechazan actuar con parcialidad, las autoridades electorales investigan diversas denuncias.

    Después de la primera vuelta, ambos candidatos avanzaron a la segunda ronda, prevista para el 25 de octubre. El conflicto se trasladó al entorno digital, donde los contenidos y las herramientas automatizadas se han convertido en motivo de controversia.

    El 8 de octubre, el Tribunal Superior Electoral (TSE) ordenó retirar tres publicaciones de Bolsonaro en X, tras una denuncia que las consideraba propaganda negativa anticipada contra Lula. Algunos materiales, presuntamente elaborados con IA, vinculaban al presidente con organizaciones criminales.

    Posteriormente, el equipo de Lula acusó a Meta, propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp, de limitar la promoción de publicaciones del mandatario. La empresa reconoció problemas técnicos, pero negó que existiera un sesgo ideológico y aseguró que las fallas no afectaron exclusivamente a Brasil ni a las cuentas presidenciales. Los denunciantes cuestionaron la transparencia de sus explicaciones y acudieron nuevamente a las autoridades.

    La polémica aumentó después de que medios locales reportaran que Meta AI rechazaba generar imágenes con mensajes favorables a Lula, pero permitía crear otras en apoyo a Bolsonaro. La compañía respondió que había implementado medidas temporales para impedir la generación de imágenes que promovieran candidaturas durante el periodo electoral.

    También se presentó una denuncia contra Gemini y el buscador con IA de Google, por respuestas que supuestamente atribuían a Lula declaraciones inexistentes sobre crimen organizado y terrorismo. El TSE solicitó explicaciones a la empresa y documentación a los denunciantes.

    En contraste, el tribunal desestimó una denuncia de la campaña de Bolsonaro contra el canal de WhatsApp “Exército de Lula”, con más de cuatro millones de seguidores, y permitió que continuara operando.

    Ante el aumento de litigios, el TSE advirtió a ambas campañas sobre el riesgo de judicializar la contienda y restringir el debate público. Tras la primera vuelta, se habían registrado 162 recursos judiciales, más del triple que en el mismo periodo de 2022. El caso evidencia los desafíos de garantizar transparencia, combatir la desinformación y proteger la libertad de expresión durante las elecciones.

  • Más de 400 científicos exigen controles urgentes para la inteligencia artificial

    Más de 400 científicos exigen controles urgentes para la inteligencia artificial

    Más de 400 científicos de 35 países advirtieron sobre los riesgos de desarrollar e implementar inteligencia artificial (IA) sin suficientes mecanismos de seguridad. Mediante una carta abierta, especialistas como Geoffrey Hinton y Yoshua Bengio, reconocidos por sus contribuciones a esta tecnología, solicitaron a las empresas del sector reforzar sus medidas de protección ante el aumento de vulnerabilidades y ataques informáticos.

    El documento señala que algunos de los modelos más avanzados pueden evadir entornos de prueba aislados y comprometer sistemas de organizaciones externas. Para los firmantes, estos incidentes evidencian deficiencias en las prácticas de ciberseguridad y en los procedimientos de alineación, cuyo propósito es procurar que los sistemas de IA actúen de manera predecible y conforme a objetivos establecidos.

    Como respuesta inmediata, los expertos proponen implementar mecanismos de contención de alta seguridad, incluidas redes aisladas y restricciones de acceso a internet para modelos con capacidades cibernéticas. También consideran necesario limitar las acciones que pueden ejecutar estos sistemas, especialmente cuando todavía existen dificultades para anticipar todas sus posibles consecuencias.

    A largo plazo, los especialistas plantean fortalecer la cooperación entre empresas, promover el intercambio de información y aumentar la transparencia sobre las fallas detectadas. Además, proponen crear un organismo internacional que establezca estándares de seguridad, buenas prácticas de alineación y métodos de contención que prioricen el interés público.

    Esta entidad también tendría la tarea de documentar los incidentes relacionados con la IA y establecer mecanismos para que las empresas desarrolladoras reporten sus fallos de seguridad con información suficiente. Según los firmantes, la transparencia resulta fundamental para aprender de los errores y garantizar la rendición de cuentas.

    Las advertencias coinciden con las preocupaciones expresadas por la alianza de inteligencia Five Eyes, que ha señalado que los riesgos cibernéticos pueden cambiar en cuestión de meses debido al rápido avance de la tecnología.

    Por su parte, la ONU estima que existen alrededor de 40 marcos de gobernanza de la IA, aunque ninguno ha demostrado concluyentemente su eficacia. Entre los riesgos señalados figuran afectaciones a servicios esenciales, sistemas económicos y sociales, además del posible uso destructivo de estas herramientas. Los especialistas consideran urgente establecer medidas coordinadas para reducir las amenazas y promover un desarrollo responsable.

  • ADN confirma a Yucatán como origen del algodón más cultivado

    ADN confirma a Yucatán como origen del algodón más cultivado

    El noroeste de Yucatán es el lugar de origen de Gossypium hirsutum, una de las especies de algodón más cultivadas del mundo y de la que se obtiene cerca del 90 por ciento del algodón utilizado para fabricar ropa y textiles. Así lo concluyó una investigación encabezada por Jonathan Wendel, profesor de ecología, evolución y biología de la Universidad Estatal de Iowa, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

    Para reconstruir la historia evolutiva de esta planta, el equipo científico recolectó muestras de poblaciones silvestres en diferentes regiones de su distribución natural y comparó su información genética. El análisis mostró que las poblaciones del noroeste de Yucatán poseen una mayor diversidad genética y menos variantes potencialmente perjudiciales que las ubicadas en el noreste de la península y la cuenca del Caribe.

    De acuerdo con Wendel, estos resultados respaldan una hipótesis que anteriormente se había planteado desde la ecología y la arqueología, pero que ahora cuenta con evidencia basada en el análisis del ADN. Luis Alejandro Abdala Roberts, integrante del equipo, destacó que el amplio muestreo incluyó localidades de Florida, las Antillas y Yucatán, lo que permitió comparar las características genéticas de las distintas poblaciones.

    Identificar el origen de la especie tiene implicaciones importantes para la conservación de los recursos genéticos. Las poblaciones silvestres representan una reserva de diversidad acumulada durante millones de años y pueden ayudar a los investigadores a identificar características útiles para mejorar los cultivos.

    El estudio también adquiere relevancia ante el cambio climático, que expone a las plantaciones de algodón a temperaturas más elevadas, enfermedades y condiciones ambientales cada vez más difíciles. Wendel explicó que la domesticación de las plantas implica seleccionar determinadas características, como semillas grandes o un crecimiento rápido, lo que puede provocar la pérdida de otras variantes genéticas.

    Por ello, algunas poblaciones silvestres podrían conservar genes relacionados con la resistencia a plagas, la tolerancia a suelos salinos y la adaptación al calor. Mediante cruces y programas de mejoramiento, esas características podrían incorporarse a variedades cultivadas.

    Sin embargo, las poblaciones naturales de algodón enfrentan amenazas por el desarrollo inmobiliario, particularmente los proyectos turísticos en las zonas costeras. El investigador advirtió sobre la importancia de proteger estos recursos antes de que desaparezcan.

    Aunque el hallazgo representa un avance científico, todavía quedan preguntas sobre los mecanismos genéticos que determinan la calidad de la fibra y la capacidad de adaptación de la planta. Comprenderlos podría contribuir a desarrollar cultivos más resistentes y preparados para las condiciones ambientales del futuro.

  • Libros escritos por humanos: surgen sellos contra la inteligencia artificial

    Libros escritos por humanos: surgen sellos contra la inteligencia artificial

    El avance de la inteligencia artificial (IA) en la creación literaria ha generado controversias y motivado iniciativas para identificar los libros escritos por personas. Durante la edición 78 de la Feria del Libro de Frankfurt, celebrada del 7 al 11 de octubre, autores, editores y especialistas debatieron sobre la transparencia en los procesos creativos y presentaron distintos sistemas de certificación en países como Alemania, Francia y Reino Unido.

    Estas propuestas surgieron en medio de polémicas relacionadas con presuntos usos de IA en obras literarias. Uno de los casos más comentados fue el del escritor haitiano-canadiense Thélyson Orélien, acusado en redes sociales de emplear esta tecnología para escribir su primera novela, C’était ça ou mourir. El autor rechazó las imputaciones y atribuyó los ataques al racismo. La controversia coincidió con la exclusión de su obra de la selección del prestigioso premio Goncourt de Francia.

    En Francia, la plataforma de autoedición Librinova impulsa una etiqueta de “creación humana”. Para obtenerla, los autores deben someter sus textos a un programa detector de IA y posteriormente explicar su proceso de escritura ante un auditor. Hasta el momento, alrededor de 200 obras han recibido esta certificación.

    En Reino Unido, la iniciativa Books By People ofrece otro distintivo basado en el concepto de literatura orgánica. Su reglamento exige que el autor escriba la obra, aunque permite usos limitados de IA, como la corrección ortográfica y gramatical. Cinco editoriales independientes se han sumado al proyecto.

    Por su parte, la asociación estadounidense Authors Guild lanzó el sello “escrito por un humano”, que funciona mediante una declaración de los propios autores. Cerca de 6 mil 500 libros cuentan con esta identificación.

    Sin embargo, la eficacia de estos mecanismos continúa en discusión. Algunos especialistas consideran que los criterios no siempre delimitan con claridad qué usos de IA son aceptables, mientras otros advierten que los controles podrían eludirse. Además, las herramientas de detección no necesariamente resuelven las dudas sobre la autoría.

    Otra controversia involucró a la novela de terror Shy Girl, de Mia Ballard. La editorial Hachette canceló su publicación en Estados Unidos y retiró el libro del mercado británico tras acusaciones de uso de IA. Ballard negó haberla utilizado para escribir, aunque reconoció que una persona contratada para editar la obra sí recurrió a esa tecnología.

    Ante este panorama, Sebastian Guggolz, representante de la Asociación de Editores y Libreros de Alemania, señaló que no basta con clasificar los libros como escritos con o sin IA. El desafío, sostuvo, consiste en establecer prácticas transparentes que permitan comprender cómo se utiliza esta tecnología en cada etapa de la creación literaria.

  • Comunidades restauran la cuenca Jamapa-Cotaxtla frente al cambio climático

    Comunidades restauran la cuenca Jamapa-Cotaxtla frente al cambio climático

    La cuenca Jamapa-Cotaxtla, en Veracruz, enfrenta una creciente presión ambiental por el cambio climático, la deforestación y la expansión de las actividades agropecuarias. Desde el Pico de Orizaba hasta el Golfo de México, sus ríos recorren más de 148 kilómetros y abastecen directa o indirectamente a más de un millón de personas, además de conectar dos áreas naturales protegidas.

    Un diagnóstico del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, publicado en 2017, reveló que únicamente permanece el 28 % de la vegetación natural original, mientras que el 49.6 % del territorio se destina a la agricultura y otro 17 % a pastizales ganaderos. Estas transformaciones favorecen la erosión, reducen la fertilidad del suelo y afectan ecosistemas como los bosques de niebla, los manglares y los arrecifes.

    Para enfrentar esta problemática, el Proyecto Restauración de Ríos para la Adaptación al Cambio Climático (RÍOS) impulsó iniciativas comunitarias de conservación, producción sustentable y recuperación ambiental. Financiado por el Fondo Verde para el Clima, comenzó en 2021 y contempla acciones en las cuencas Jamapa, en Veracruz, y Ameca-Mascota, en Jalisco.

    Hasta 2026, el programa había implementado acciones de restauración y manejo sostenible en más de 3 mil hectáreas de la cuenca veracruzana, distribuidas en diez municipios.

    En las zonas altas del Pico de Orizaba se reforestaron 212 hectáreas con pinos y se promovieron huertos familiares. En Comapa, 60 productores trabajan para conservar 189 hectáreas de cafetales bajo sombra, reducir agroquímicos y proteger el suelo. En Jamapa se fomentó la diversificación de cultivos y la recuperación de semillas tradicionales.

    Por su parte, ganaderos de Cotaxtla y Jamapa adoptaron prácticas regenerativas, como la rotación de potreros y la plantación de árboles. Desde 2022 se han sembrado 60 mil ejemplares para mejorar la infiltración del agua y disminuir la erosión.

    En la costa, habitantes del ejido Herón Proal promueven la restauración de 76 hectáreas de manglar mediante la recuperación de canales naturales y el control del ganado.

    Además de los beneficios ecológicos, las iniciativas buscan fortalecer la economía local mediante productos como café, artesanías, alimentos y biofertilizantes. Sus impulsores consideran que la continuidad dependerá de mantener la participación comunitaria, conseguir financiamiento y garantizar mercados que recompensen la producción sustentable.

  • Descubren un “planeta fénix” nacido de las cenizas de su estrella

    Descubren un “planeta fénix” nacido de las cenizas de su estrella

    Astrónomos identificaron un exoplaneta que podría ser el primer ejemplo conocido de un planeta de segunda generación formado alrededor de una enana blanca, un remanente estelar surgido tras la muerte de una estrella. Por su origen, los investigadores lo comparan con el fénix, criatura mitológica que renace de sus cenizas.

    El hallazgo, descrito en la revista Nature Astronomy, corresponde a un gigante gaseoso posiblemente ligeramente mayor que Júpiter, ubicado a unos 250 años luz de la Tierra, cerca de la constelación de Cetus. El planeta completa una órbita alrededor de su estrella en apenas 4.4 días y se encuentra a una distancia equivalente a cerca del 4 por ciento de la que separa a la Tierra del Sol.

    Su cercanía con la enana blanca provoca que la intensa radiación ultravioleta caliente y evapore parte de su atmósfera. Parte del material desprendido posteriormente cae hacia el remanente estelar.

    La principal evidencia sobre su origen proviene de su composición química. El planeta presenta concentraciones de niobio, cobre y zinc, elementos asociados con el material expulsado por determinadas estrellas durante sus últimas etapas de evolución. Los investigadores plantean que, tras la muerte de la estrella original, esos restos formaron un disco alrededor de la enana blanca y dieron origen al planeta.

    A diferencia de la Tierra y otros planetas de primera generación, que se forman alrededor de estrellas jóvenes, un planeta de segunda generación surgiría de los materiales producidos durante la muerte de su estrella anfitriona. Para estudiar el sistema se utilizaron observaciones de Hubble, TESS y FUSE, y el equipo espera emplear el Telescopio Espacial James Webb para confirmar sus conclusiones.

    El descubrimiento también plantea la posibilidad de que existan planetas rocosos de segunda generación potencialmente habitables. Según Jamie Williams, si uno de ellos se formara a la distancia adecuada, podría permanecer durante miles de millones de años en la zona habitable de una enana blanca mientras esta se enfría.

    El mismo número de Nature Astronomy presenta otro fenómeno excepcional: una enana roja y una enana marrón ubicadas a entre 300 y 500 años luz. Ambos objetos orbitan cada 87 minutos, a una distancia ligeramente superior a la mitad de la existente entre la Tierra y la Luna. La gravedad de la estrella parece extraer material de la enana marrón y depositarlo sobre su superficie, un fenómeno observado por primera vez.

  • Universum celebra la Semana Mundial del Espacio con experiencias inmersivas

    Universum celebra la Semana Mundial del Espacio con experiencias inmersivas

    Cada año, del 4 al 10 de octubre, se celebra la Semana Mundial del Espacio, una iniciativa internacional que busca acercar al público a la ciencia, la exploración y las tecnologías relacionadas con el espacio. La celebración conmemora dos acontecimientos fundamentales: el lanzamiento del Sputnik 1, el primer satélite artificial, el 4 de octubre de 1957, y la entrada en vigor del Tratado sobre el espacio ultraterrestre, el 10 de octubre de 1967. La Asamblea General de las Naciones Unidas estableció oficialmente esta celebración en 1999.

    Para la edición de 2026, Universum, Museo de las Ciencias de la UNAM, preparó un programa especial que se desarrolla del miércoles 7 al sábado 10 de octubre, con actividades dirigidas a distintos públicos. El objetivo es acercar a los visitantes a la exploración espacial mediante experiencias inmersivas, realidad virtual, talleres, demostraciones, charlas y observaciones astronómicas.

    Durante el 7, 8 y 9 de octubre, las actividades estarán enfocadas principalmente en Marte, la astrobiología y otros mundos del sistema solar. Los asistentes podrán realizar recorridos virtuales por el cráter Jezero, explorar el trabajo de los rovers Perseverance y Curiosity, y conocer ambientes extremos de la Tierra y las características de Titán, una de las lunas de Saturno. También se ofrecerán reconstrucciones inmersivas de Europa, Encélado, Titán y el exoplaneta K2-18 b, todos vinculados con investigaciones sobre posibles ambientes habitables.

    El sábado 10 de octubre concentrará la mayor cantidad de actividades. Entre ellas destacan la observación solar con telescopios, carreras de cohetes de agua, demostraciones sobre diferentes tipos de telescopios y actividades para niños relacionadas con los telescopios espaciales Hubble y Roman. El programa también contempla demostraciones sobre auroras boreales, minerales, luz y rayos cósmicos, además de charlas sobre las Mercury 13, agujeros negros y materia oscura.

    La entrada general cuesta 90 pesos y existen tarifas preferenciales. Algunas actividades tienen cupo limitado.

  • Hallan nueva forma de contaminación plástica en corales de Japón

    Hallan nueva forma de contaminación plástica en corales de Japón

    Investigadores de la Universidad de Okinawa para la Ciencia y la Tecnología (OIST) y de la Universidad de Ryukyu identificaron en las costas de Okinawa, Japón, una nueva forma de contaminación marina en la que fragmentos de plástico fundido se adhieren e integran con restos de coral muerto. El equipo denominó a este material “plasticoral”.

    El hallazgo surgió durante un estudio de rutina sobre desechos marinos en las islas Ryukyu, cuando los investigadores encontraron pequeñas manchas de colores brillantes entre fragmentos de coral blanco en tres playas de Okinawa. Mediante espectroscopia Raman, determinaron que las manchas estaban compuestas por polímeros presentes en plásticos domésticos de uso común.

    Posteriormente, mediante tomografías microcomputarizadas y microscopía, observaron que el plástico, aparentemente alterado y fundido por el calor, había penetrado en los poros microscópicos del esqueleto de los corales muertos. La integración es tan profunda que ambos materiales ya no pueden separarse fácilmente.

    El plasticoral pertenece a la categoría de materiales conocidos como plastiglomerados, pero presenta una diferencia importante. Mientras otros residuos de este tipo se forman principalmente al combinar plástico con materiales no biológicos, como rocas, el nuevo material surge de la interacción del plástico con fragmentos de coral, un sustrato de origen biológico.

    Los investigadores consideran que las hogueras en las playas podrían ser una de las fuentes de calor que favorecen su formación, especialmente debido a la presencia de residuos plásticos abandonados cerca de restos de fuego. Sin embargo, advierten que todavía se necesitan estudios adicionales para confirmar esta hipótesis.

    El descubrimiento genera preocupación porque los restos de coral cumplen funciones importantes en los arrecifes, al proporcionar superficies para el crecimiento de nuevos corales y refugios para organismos pequeños. La contaminación plástica ya está relacionada con daños físicos, asfixia, enfermedades y alteraciones reproductivas en estos ecosistemas.

    Aún se desconocen los efectos específicos y la toxicidad del plasticoral, así como su distribución. Los científicos consideran que su presencia podría convertirse en una señal del impacto duradero de los residuos plásticos y, eventualmente, ayudar a identificar estratos correspondientes al llamado “Plasticeno”, término propuesto para describir la era marcada por la proliferación de plásticos.

  • Controlar el cerebro con luz: el avance que gana el Nobel

    Controlar el cerebro con luz: el avance que gana el Nobel

    El Premio Nobel de Medicina 2026 fue otorgado al estadunidense Karl Deisseroth y a los alemanes Peter Hegemann y Georg Nagel por sus investigaciones que dieron forma a la optogenética, una disciplina que permite estudiar y manipular la actividad de células nerviosas mediante la luz.

    El comité Nobel reconoció al trío por el descubrimiento de un “interruptor molecular para las células nerviosas”, una herramienta que permite activar o desactivar circuitos neuronales específicos. Esta tecnología ha ayudado a comprender cómo determinadas redes del cerebro intervienen en procesos como el aprendizaje, el miedo, la adicción y el movimiento, además de aportar nuevas posibilidades para investigar trastornos neurológicos y psiquiátricos.

    El origen de este avance se remonta a los trabajos realizados durante la década de 2000 por Hegemann y Nagel. Ambos estudiaban un alga unicelular capaz de desplazarse hacia una fuente luminosa y descubrieron una proteína denominada canalrodopsina. Cuando esta proteína recibe luz azul, abre un canal que permite el paso de iones y genera un impulso eléctrico.

    Posteriormente, Deisseroth incorporó el gen de la canalrodopsina en neuronas de ratas. Al iluminar estas células, consiguió activar señales nerviosas. En 2005 publicó sus resultados y, dos años después, logró controlar mediante luz la actividad de neuronas en cerebros de ratones vivos.

    La optogenética ha permitido desde entonces revelar circuitos relacionados con recuerdos, emociones y comportamientos. También comenzó a explorarse en medicina clínica, particularmente para intentar restaurar la vista en personas con discapacidad visual. El comité Nobel señaló que la técnica ofrece nuevas oportunidades para mapear el cerebro y comprender su funcionamiento.

    Deisseroth, de 54 años, es profesor en Stanford; Hegemann, de 71, trabaja en la Universidad Humboldt de Berlín, y Nagel, de 73, es profesor de biofísica en la Universidad de Würzburg.

    Los tres investigadores recibirán diploma, medalla de oro y un premio de 1.2 millones de dólares durante la ceremonia oficial del 10 de diciembre en Estocolmo.