Japón acordó la compra de un millón de barriles de petróleo a México, con entrega prevista para julio, como parte de su estrategia para diversificar el suministro energético ante la inestabilidad en Medio Oriente.
La decisión se dio tras una conversación entre la primera ministra Sanae Takaichi y la presidenta Claudia Sheinbaum, en la que coincidieron en fortalecer la cooperación bilateral en materia energética.
De acuerdo con el reporte, la empresa estatal Pemex será la encargada de realizar el envío. La mandataria mexicana explicó que se trata de excedentes de crudo que no son utilizados en el sistema nacional de refinación, por lo que su exportación no afectaría el abasto interno.
La medida responde a las preocupaciones de Japón por posibles interrupciones en el suministro energético, derivadas del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, especialmente en rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz.
Aunque México ya ha exportado petróleo a Japón en otras ocasiones, este acuerdo cobra relevancia en el contexto actual de tensiones internacionales y búsqueda de nuevas fuentes de energía por parte del país asiático.







