La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó sobre la muerte de un ciudadano mexicano en el centro de procesamiento Río Grande, administrado por autoridades migratorias en Laredo, Texas. El Consulado General de México en Laredo recibió la notificación de la oficina local del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Aunque el comunicado oficial no reveló la identidad del fallecido ni las circunstancias de su muerte, medios estadounidenses lo identificaron como Emiliano Andrade Covarrubias, de 56 años.
Tras conocer el caso, la representación consular activó sus protocolos de protección, estableció contacto con los familiares y les brindó asistencia. Asimismo, solicitó a las autoridades estadounidenses una investigación pronta, exhaustiva y transparente para esclarecer los hechos y determinar si existen responsabilidades.
La cancillería expresó su preocupación por la recurrencia de fallecimientos de mexicanos bajo custodia o durante operativos migratorios en Estados Unidos. Según la dependencia, este caso eleva a 18 el número de connacionales fallecidos en esas circunstancias desde el 20 de enero de 2025.
La SRE señaló que ha emprendido distintas acciones diplomáticas y jurídicas, como el envío de notas diplomáticas al Departamento de Estado, la presentación de denuncias ante las autoridades competentes y las gestiones para facilitar el acceso de las familias a representación legal. También aseguró que reforzó la protección consular y el seguimiento de las condiciones de detención de ciudadanos mexicanos.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que el gobierno mexicano presentará una denuncia ante las autoridades estadounidenses para exigir el esclarecimiento del fallecimiento. Entre las medidas previstas está el envío de una denuncia al fiscal del condado de Webb y una solicitud, mediante la Embajada de México en Estados Unidos, para garantizar que los cónsules puedan ingresar a los centros de detención migratoria.
De acuerdo con la información difundida, el hombre permanecía bajo custodia desde junio y padecía diabetes. El gobierno mexicano manifestó sus condolencias a la familia y reiteró que utilizará los recursos diplomáticos y jurídicos disponibles para defender los derechos humanos de los mexicanos en el extranjero, especialmente de quienes se encuentran detenidos por autoridades migratorias estadounidenses.



Deja una respuesta