Varias ciudades europeas vivieron jornadas de protestas sociales, marcadas por reclamos relacionados con el costo de vida, la crisis de vivienda, la desigualdad, la corrupción y los recortes educativos. En países como Italia, Francia, Albania, Bélgica y Portugal, las movilizaciones derivaron en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, detenciones y daños materiales.
En Italia, las manifestaciones contra el encarecimiento de la vida y el deterioro de los servicios públicos provocaron disturbios en Milán y Bolonia. En Milán, grupos de encapuchados se enfrentaron con la policía, saquearon comercios y dañaron mobiliario urbano cerca de la catedral y la galería Vittorio Emanuele II. Las autoridades utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua. Más de 60 manifestantes fueron trasladados a comisarías para controles, mientras que 28 personas habían sido detenidas tras los disturbios del sábado en distintas ciudades del norte italiano. En Bolonia también se reportaron enfrentamientos y siete detenciones.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, condenó los actos violentos y acusó a algunos participantes de aprovechar las movilizaciones para generar caos.
En Albania, las protestas contra la corrupción gubernamental, el desempleo y las deficiencias educativas llegaron a su quinto día. Los enfrentamientos frente a edificios oficiales dejaron decenas de heridos, aunque las cifras variaron según las fuentes. Las movilizaciones forman parte de la llamada Revolución de los Flamencos, que también cuestiona un proyecto inmobiliario en la costa adriática vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.
En Bélgica, jóvenes protestaron contra los recortes a la educación y la desigualdad; una manifestación en Bruselas terminó en choques con la policía. En Portugal, decenas de miles de personas salieron a las calles de Lisboa para denunciar el encarecimiento de la vivienda, cuyas tasas de adquisición se han duplicado desde 2017, según la información publicada.
Por su parte, Francia registró nuevos disturbios en París tras una jornada de movilizaciones contra el costo de vida que dejó cerca de 2,000 detenidos en el país. La policía dispersó concentraciones con gases lacrimógenos mientras continuaban las labores de limpieza de calles afectadas por barricadas y daños.
Las protestas reflejan el malestar por distintas problemáticas económicas y políticas que afectan a sectores de la población europea.



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