El papa León XIV realizará del 6 al 17 de noviembre su primera gira por América Latina como pontífice, con visitas a Uruguay, Argentina y Perú. El recorrido estará marcado por los cambios en el panorama religioso de la región, la disminución de la identificación con el catolicismo y los desafíos sociales relacionados con la pobreza y la desigualdad.
La visita también tendrá un significado personal para el pontífice, quien nació en Chicago, pero desarrolló buena parte de su trayectoria religiosa en Perú. Llegó a ese país en 1985 como misionero agustino y fue obispo de Chiclayo entre 2015 y 2023, antes de ser llamado a Roma por el papa Francisco.
De acuerdo con datos del Pew Research Center citados en la información original, durante la última década disminuyó la proporción de adultos que se identifican como católicos en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. En Argentina, por ejemplo, el porcentaje pasó de 71 por ciento en 2013 a 58 por ciento en 2024, mientras que la población evangélica representa alrededor de 17 por ciento.
La gira también permitirá al pontífice encontrarse con tres realidades religiosas distintas. Uruguay, primera escala del viaje, destaca por su tradición de laicidad: de acuerdo con una encuesta de Equipos Consultores, 36 por ciento de la población se identifica como católica y 29 por ciento como agnóstica o atea.
En Argentina, donde la Constitución establece el sostenimiento federal del culto católico, los estudios citados en el texto también muestran una reducción de la identificación religiosa. Perú, por su parte, conserva una presencia más visible de las tradiciones católicas en la vida pública, aunque se define como un Estado aconfesional.
Además de los encuentros religiosos, la agenda contempla asuntos sociales y políticos. En Argentina, se prevé que León XIV aborde la pobreza, la desigualdad y la justicia social, temas que han generado diferencias públicas entre la doctrina social de la Iglesia y las posturas del presidente Javier Milei.
El recorrido incluirá también una visita al centro Cotolengo Don Orione, en Buenos Aires, y al barrio Casavalle, en Uruguay, una zona caracterizada por condiciones de vulnerabilidad. En este último país, se espera que el pontífice se refiera a la defensa de la vida y a la legislación sobre la eutanasia.
La visita a Perú será otro momento central del viaje, debido a los vínculos del papa con ese país y a la expectativa de una amplia participación de fieles. En Uruguay, las 60 mil entradas para la misa prevista en un estadio se agotaron en pocas horas.
La gira representa una oportunidad para que León XIV retome contacto con la región donde desarrolló parte de su labor misionera y presente su mensaje ante comunidades que atraviesan distintas transformaciones religiosas y sociales.



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