El Senado de la República expresó su rechazo unánime a la reciente propuesta surgida en Estados Unidos para imponer un impuesto a las remesas enviadas por migrantes mexicanos. La propuesta, promovida por legisladores conservadores norteamericanos, ha generado gran preocupación entre la comunidad migrante y los sectores económicos que dependen de estos recursos.
La Cámara Alta mexicana calificó la iniciativa como una medida discriminatoria y perjudicial, tanto para las familias receptoras en México como para los derechos de los trabajadores mexicanos en el extranjero. A través de un pronunciamiento oficial, los senadores exigieron que el gobierno federal refuerce el diálogo diplomático con Washington para proteger las remesas, consideradas una de las principales fuentes de ingresos para el país.
“Las remesas no solo sostienen a millones de hogares en México, sino que son un reflejo del esfuerzo de nuestros migrantes. No permitiremos que se les castigue por contribuir a nuestra economía”, señaló la senadora Beatriz Paredes, durante la sesión.
Tan solo en 2024, México recibió más de 63 mil millones de dólares en remesas, principalmente provenientes de Estados Unidos. Este ingreso supera incluso a sectores como el turismo y las exportaciones petroleras, convirtiéndose en un pilar económico para comunidades enteras.
El Senado también instó a la Secretaría de Relaciones Exteriores a elevar el tema en foros bilaterales y multilaterales, subrayando que cualquier intento de gravar las remesas podría representar una violación a tratados internacionales.


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