Home / Columna de opinión / Santa Catarina: El misterio del ladrido político.

Santa Catarina: El misterio del ladrido político.

Por: Rafael Páramo.

La noche del Grito de Independencia en Nuevo León quedó marcada no por los fuegos artificiales ni por la celebración patria, sino por un escándalo que conmocionó a la ciudadanía: la presunta muerte de setenta perros en el Centro de Bienestar Animal de Santa Catarina. Lo que pudo resolverse con transparencia y responsabilidad derivó en represión, gas lacrimógeno y más dudas que certezas.

El primer punto que resulta inevitable preguntar es: ¿por qué el alcalde Jesús Nava enfrentó solo esta crisis? El área directamente encargada —la Secretaría de Desarrollo Social municipal, bajo el mando de Iván Medrano— brilló por su ausencia. En casos como éste, el silencio institucional pesa más que cualquier discurso. No se trata únicamente de un problema administrativo, sino de un golpe a la confianza ciudadana en sus autoridades locales.

También es necesario señalar que las constantes mudanzas políticas de Nava generan desconfianza. Cambiar de partido puede ser legítimo, pero cuando se convierte en hábito, deja la impresión de que la lealtad está más en la conveniencia que en los principios. Esa inestabilidad política termina reflejándose en la gestión pública y en la manera en que se atienden —o se evaden— las crisis.

Lo verdaderamente importante es que este episodio puso sobre la mesa algo que ya no se puede minimizar: el maltrato animal. En Nuevo León, la defensa de quienes no tienen voz dejó de ser un tema marginal y se ha convertido en una causa ciudadana de primer orden. La indignación social obligó al Estado a intervenir, clausurar el centro y rescatar a los animales. Ese mensaje debe ser claro: la negligencia, el encubrimiento o la indiferencia ya no tendrán cabida.

La lección es doble. Por un lado, las autoridades deben entender que la protección animal es una responsabilidad pública que exige coordinación, transparencia y rendición de cuentas. Por otro, la ciudadanía comprobó que su presión sí tiene efectos. Cuando la sociedad alza la voz, los abusos salen a la luz y las instituciones se ven forzadas a actuar.

En Santa Catarina el misterio sigue abierto, pero lo que ya no está en duda es que en Nuevo León el bienestar animal es también un asunto de justicia y dignidad.

Deja un comentario

Descubre más desde Latitud 23

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo