Monterrey, 26 de noviembre del 2025
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, alertó que los derechos humanos pueden convertirse en las primeras víctimas del rápido avance de la inteligencia artificial generativa, especialmente ante la falta de regulaciones claras y controles efectivos. Durante una reunión celebrada en Ginebra, Türk resaltó que estas tecnologías poseen un enorme potencial, pero también pueden ser empleadas con fines políticos y económicos que distorsionen la información, manipulen a la población y desvíen la atención pública.
El funcionario advirtió que, sin un marco adecuado de garantías y normativas, los sistemas de IA podrían convertirse en una especie de “monstruo de Frankenstein moderno”, debido a su capacidad para influir en áreas clave de la vida social y democrática. Subrayó que ya existen riesgos claros y presentes para derechos como la privacidad, la libertad de expresión, la participación política y el derecho al trabajo.
Türk señaló que estas amenazas, de no ser atendidas, podrían traducirse en daños reales que comprometan la promesa positiva de las tecnologías emergentes y generen efectos impredecibles en las sociedades. Ante este panorama, instó a los gobiernos a coordinarse y actuar de manera conjunta para prevenir consecuencias mayores.
Además de los riesgos propios de la IA, el Alto Comisionado puso énfasis en la creciente concentración del poder corporativo y la acumulación de riqueza en manos de unas cuantas empresas y personas. En algunos casos, dijo, estos niveles económicos ya superan a los de países enteros, lo cual representa un riesgo adicional: cuando el poder no está limitado por la ley, puede derivar en abusos y formas de sometimiento.













