Monterrey, 15 de Diciembre del 2025
El gobernador Samuel García aseguró que un eventual envío de agua de Nuevo León hacia Texas no representaría afectaciones significativas para el estado, al señalar que la infraestructura existente solo permitiría una aportación mínima dentro de los análisis hídricos que realizan México, Estados Unidos y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
El mandatario explicó que en la mesa técnica binacional se evalúan distintas opciones de compensación; sin embargo, precisó que la capacidad de desfogue desde la presa El Cuchillo hacia Texas, a través del canal Anzaldúas–Camargo, es de apenas 15 metros cúbicos por segundo. Además, subrayó que el estado vecino no cuenta con una presa para almacenar ese volumen.
García indicó que, bajo estas condiciones, el agua enviada terminaría en el Golfo de México, por lo que su aprovechamiento sería limitado. Afirmó que, aun con la intención de apoyar en el cumplimiento de compromisos internacionales, el recurso no podría utilizarse de manera efectiva.
El gobernador puntualizó que la situación de Nuevo León es distinta a la de estados como Chihuahua y Coahuila, donde Estados Unidos sí dispone de infraestructura para recibir y retener mayores volúmenes de agua, lo que hace que cualquier aportación desde territorio neoleonés sea marginal y sin impacto en los niveles de las presas locales.
Asimismo, señaló que la federación ha planteado retomar un proyecto para conducir agua tratada hacia Tamaulipas, una obra propuesta desde 1996 y que tendría un costo estimado de al menos 500 millones de pesos, financiados por Conagua.
García aclaró que Nuevo León no cuenta con recursos para desarrollar dicha infraestructura y que, de concretarse, tendría que ser con financiamiento federal. Añadió que el costo del proyecto podría incrementarse dependiendo de su diseño y reiteró que, hasta el momento, no existe un plan formal ni presupuesto asignado para su ejecución.








