Monterrey, 26 de diciembre del 2025
Los recientes archivos difundidos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre Jeffrey Epstein aportan información adicional sobre las circunstancias de su muerte en prisión, destacando, sobre todo, que el acusado de delitos sexuales no recibió la supervisión adecuada a pesar de encontrarse bajo riesgo de suicidio, según informó este viernes The Washington Post.
Epstein falleció en su celda el 10 de agosto de 2019, tras enfrentar múltiples cargos relacionados con tráfico sexual y abuso de menores, que podrían haberle acarreado hasta 45 años de prisión. Su muerte se produjo un día después de que se hicieran públicos miles de documentos que contenían pruebas detalladas sobre los abusos sexuales cometidos contra niñas y jóvenes. La autopsia oficial concluyó que se trató de un suicidio por ahorcamiento, aunque diversas figuras políticas y algunos seguidores del expresidente Donald Trump han sugerido, sin evidencia, que podría haber sido un asesinato.
Los documentos recientemente publicados, impulsados por una ley del Congreso aprobada el mes pasado, no presentan ninguna prueba que respalde la teoría del asesinato, pero sí enfatizan que las autoridades penitenciarias fallaron en monitorear a Epstein correctamente, pese a que su historial indicaba riesgo de suicidio.
Entre los detalles adicionales, los archivos describen un intento previo de suicidio ocurrido el 23 de julio de 2019, pocas semanas después de su ingreso en prisión. En esa ocasión, Epstein fue hallado semiinconsciente en el suelo de su celda, con una soga alrededor del cuello. Según los informes, el personal de la prisión tuvo dificultades para levantarlo, lo sujetó y lo trasladó en una camilla. La evaluación médica registró enrojecimiento y pequeñas abrasiones en su cuello. Fotografías incluidas en los documentos, fechadas a la 1:45 a.m. y etiquetadas como “posible intento de suicidio”, muestran a Epstein con bata azul antisuicidio y signos visibles de irritación en la piel sobre la clavícula.
Tras este incidente, Epstein fue colocado bajo vigilancia estricta, con registros escritos por el personal cada 15 minutos. En uno de estos informes, se menciona que Epstein afirmó que un compañero de celda había intentado matarlo; un funcionario también reportó lo mismo, aunque la investigación no confirmó que el ex policía Nicholas Tartaglione, compañero de celda, lo hubiera agredido.
Otro documento incluye notas de entrevistas con un psicólogo de la prisión que observó a Epstein durante las dos semanas posteriores. En ellas, el magnate aseguró que “suicidarse iba contra su religión” y que no le gustaba sentir dolor. Sin embargo, apenas tres días antes de que se considerara retirarlo de la unidad especial para internos con problemas psiquiátricos, el psicólogo jefe expresó su preocupación vía correo electrónico por la decisión de bajarlo a observación psicológica en lugar de mantenerlo bajo vigilancia estricta por riesgo de suicidio, evidenciando fallas en la supervisión que podrían haber tenido consecuencias graves.













