Monterrey, 26 de diciembre del 2025
Expertos independientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han denunciado recientemente que el bloqueo marítimo parcial impuesto por Estados Unidos sobre Venezuela constituye un “ataque armado” que vulnera el derecho internacional.
Según estos especialistas, designados por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, no existe justificación legal para imponer sanciones unilaterales a través de un bloqueo armado. Señalaron que se trata de un uso de la fuerza tan grave que se reconoce expresamente como un ataque armado ilegal en la Definición de Agresión aprobada por la Asamblea General en 1974.
De acuerdo con los expertos, este hecho califica como un ataque armado según el artículo 51 de la Carta de Naciones Unidas, el cual establece que el Estado víctima tiene, en principio, derecho a defenderse. Además, condenaron los ataques realizados por Washington contra embarcaciones, que han provocado la muerte de al menos 104 personas, en su mayoría sin que se haya presentado evidencia de que transportaran drogas o representaran una amenaza inmediata que justificara el uso de fuerza letal.
Los especialistas afirmaron que estos hechos constituyen violaciones al derecho a la vida y pidieron que se investiguen y que los responsables sean llevados ante la justicia. También instaron al Congreso estadounidense a intervenir para detener futuros ataques y levantar el bloqueo.
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró en su mensaje de Navidad su intención de iniciar pronto ataques terrestres contra instalaciones de cárteles de droga en América Latina. Asimismo, la Casa Blanca ha indicado que las fuerzas militares estadounidenses se concentrarán en hacer cumplir la “cuarentena” sobre el petróleo venezolano durante los próximos dos meses, utilizando primero la presión económica a través de sanciones antes de considerar opciones militares.
En este marco, la Guardia Costera estadounidense ha intensificado la vigilancia sobre el petrolero Bella 1, presuntamente vinculado a Venezuela, que ha eludido ser abordado desde el pasado domingo. La operación para interceptar este buque podría recaer en equipos especializados capaces de abordar embarcaciones bajo circunstancias complejas, incluso mediante rápel desde helicópteros, reflejando la tensión entre los objetivos del gobierno estadounidense y los limitados recursos de la Guardia Costera.








