Monterrey, 29 de enero del 2026
En noviembre, Estados Unidos registró un aumento sin precedentes en su déficit comercial, marcando la mayor alza en casi 34 años. Este incremento se produjo en medio de un fuerte repunte de las importaciones de bienes de capital, un fenómeno que muchos analistas atribuyen al creciente impulso de la inversión en inteligencia artificial. Este comportamiento podría llevar a los economistas a ajustar a la baja sus previsiones de crecimiento económico para el último trimestre del año.
Según los datos publicados por la Oficina de Análisis Económico y la Oficina del Censo del Departamento de Comercio, el déficit comercial estadounidense se disparó un 94,6 %, alcanzando los 56 800 millones de dólares, la mayor variación porcentual registrada desde marzo de 1992. Las expectativas del mercado eran significativamente más bajas: los economistas consultados por Reuters habían pronosticado un déficit de 40 500 millones de dólares.
El informe sufrió retrasos debido al cierre parcial del gobierno, que se extendió durante 43 días. Durante noviembre, las importaciones totales subieron un 5 %, hasta situarse en 348 900 millones de dólares. Particularmente, las importaciones de bienes avanzaron un 6,6 %, alcanzando los 272 500 millones de dólares, impulsadas por un incremento histórico de 7 400 millones en bienes de capital, especialmente computadoras y semiconductores, aunque las importaciones de accesorios informáticos cayeron en 3 000 millones de dólares.
Otros sectores también mostraron cifras récord: las importaciones de bienes de consumo crecieron en 9 200 millones, gracias al aumento de preparados farmacéuticos, mientras que los suministros industriales descendieron en 2 400 millones de dólares. Por su parte, las exportaciones disminuyeron un 3,6 % hasta 292 100 millones, con las exportaciones de bienes cayendo un 5,6 % a 185 600 millones, afectadas por la reducción de 6 100 millones en suministros y materiales industriales, incluidos el oro no monetario, otros metales preciosos y el crudo. Los bienes de consumo exportados también bajaron en 3 100 millones debido a la caída de los preparados farmacéuticos.
En conjunto, el déficit comercial de bienes se amplió un 47,3 %, hasta 86 900 millones de dólares. Mientras tanto, las importaciones de servicios descendieron y las exportaciones de este tipo alcanzaron niveles máximos. Este deterioro del déficit podría frenar la expectativa de que el comercio vuelva a ser un motor sólido del PIB durante el cuarto trimestre, después de haber contribuido positivamente al crecimiento en el segundo y tercer trimestre de 2025.













