Monterey, 5 de febrero del 2026
El temporal denominado Leonardo ha generado una situación de alarma y caos en el sur de España, especialmente en la comunidad autónoma de Andalucía, donde las provincias de Málaga y Cádiz concentran las afectaciones más graves. Las intensas lluvias han obligado a la evacuación de más de 3 mil 500 personas y han dejado a decenas de municipios aislados, ante el peligroso desbordamiento de ríos y el colapso de infraestructuras.
La magnitud del fenómeno ha llevado al gobierno central a ordenar la movilización de la Unidad Militar de Emergencias (UME) del ejército español, una medida que refleja la gravedad de la situación. Esta respuesta temprana contrasta con lo ocurrido durante la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que afectó a Valencia hace dos años, cuando la reacción institucional fue más lenta.
Desde las lluvias torrenciales de octubre de 2024, que dejaron 230 personas fallecidas, cientos de localidades devastadas y miles de viviendas cubiertas por agua y lodo, las autoridades han adoptado una postura de máxima precaución frente a fenómenos meteorológicos extremos. En este contexto, la borrasca Leonardo es considerada de alto riesgo, ya que se suma a varias semanas de precipitaciones intensas en todo el país.
Uno de los puntos más críticos se localiza en la población de Grazalema, donde se han registrado hasta 350 litros de lluvia por metro cuadrado, una cifra excepcional que ha elevado peligrosamente el nivel de pantanos y cauces fluviales, poniendo en riesgo a poblaciones enteras. El gobierno autonómico de Andalucía, encabezado por Juan Manuel Moreno Bonilla, decidió suspender las clases en varias provincias desde el martes, mientras se mantiene el monitoreo constante del temporal.
Además, se ha interrumpido la circulación en más de cien carreteras, lo que ha dejado incomunicadas a numerosas localidades, principalmente en Cádiz, Málaga y Granada. Los servicios ferroviarios también presentan afectaciones severas, complicando las labores de evacuación y abastecimiento.
A esto se suma que decenas de municipios permanecen sin electricidad ni conexión a internet, servicios esenciales durante emergencias de este tipo. Las autoridades advierten que el momento más crítico del temporal podría presentarse durante la madrugada del jueves, por lo que se mantiene el estado de alerta en toda la región.








