Ciudad de México, 18 de febrero del 2026
Militares y policías de Guatemala iniciaron un amplio despliegue de seguridad en barrios y el centro de la capital, tras una escalada de violencia atribuida a pandillas que en el último mes dejó 11 agentes muertos. El operativo incluye patrullajes con personal fuertemente armado, vehículos blindados y tanquetas en puntos considerados de alta incidencia delictiva.
La medida se produce luego de que concluyera un estado de sitio que permaneció vigente durante 30 días desde el 18 de enero y que permitía realizar detenciones sin orden judicial. Tras su finalización, el presidente Bernardo Arévalo anunció la implementación de un estado de prevención por dos semanas, bajo el cual se lanzó el denominado Plan Centinela.
El mandatario explicó que el plan comenzó en un sector popular del norte de la Ciudad de Guatemala, zona que, según afirmó, ha sido utilizada durante años por estructuras criminales para sembrar temor entre la población. Asimismo, adelantó que los operativos se ampliarán con un enfoque territorial en todo el departamento de Guatemala, priorizando las áreas con mayor presencia de grupos delictivos.
Por su parte, el ministro de Defensa, Henry Sáenz, detalló que se ejecutarán operaciones de alto impacto dirigidas a puntos donde la criminalidad registra mayor actividad, especialmente por la acción de la pandilla Barrio 18 y la Mara Salvatrucha, conocidas como MS-13 y catalogadas como organizaciones terroristas por Estados Unidos y Guatemala.
El despliegue busca recuperar el control territorial y contener la expansión de las pandillas, en un contexto de creciente preocupación por la inseguridad y los ataques directos contra fuerzas del orden.








