Monterrey, 26 de febrero del 2026
La gran figura del cine y la televisión mexicana, María Victoria, celebra sus 103 años en un ambiente íntimo y familiar. La actriz y cantante, referente indiscutible de la Época de Oro, recibirá en casa a sus hijos, nietos, bisnietos y familiares que viajan desde Ensenada y Guadalajara para compartir un tradicional pozole, su platillo favorito para la ocasión.
De acuerdo con su hija María Esther “Teté”, la reunión será privada y llena de cariño. Aunque la artista se encuentra retirada de los escenarios desde finales de 2024, continúa disfrutando de reuniones familiares y mantiene buen estado de salud, pese a algunos cuidados propios de la temporada invernal.
A sus 103 años, conserva la rutina que tanto disfruta: arreglarse, salir y alternar comidas entre las casas de sus hijos y nietos. El contacto con los suyos sigue siendo su mayor alegría.
Con una trayectoria impecable, María Victoria participó en 39 películas, más de 20 programas de televisión y diversas obras teatrales. Su paso por producciones como Sortilegio, bajo la producción de Carla Estrada, marcó el cierre de su etapa en las telenovelas. En teatro, destacó en Perfume de Gardenia, montaje en el que defendió con firmeza su lugar en los créditos.
Su historia en televisión comenzó en 1962 con Domingos Herdez, donde su particular estilo al cantar —con un característico “pujidito”— se convirtió en sello personal. Más tarde, el programa La criada bien criada la consolidó como una de las actrices más queridas del público gracias a su entrañable personaje de Inocencia.
Además de su legado artístico, fue anfitriona durante más de cuatro décadas de su tradicional “pozoliza” cada 15 de agosto, celebración que reunía a figuras del espectáculo y la sociedad. También mantuvo por 70 años la tradición de cantar Las Mañanitas a la Virgen de Guadalupe en la Basílica.
Nacida en Guadalajara, Jalisco, María Victoria inició su carrera desde muy joven en teatros y carpas, impulsada por su talento y carisma. Aunque soñaba con ser costurera, el destino la llevó a los escenarios, donde conquistó al público con su voz, presencia y estilo inconfundible.
Madre de tres hijos, abuela y bisabuela, la diva celebra más de un siglo de vida rodeada del amor de su familia, dejando claro que su mayor éxito ha sido mantenerse cercana a los suyos mientras su legado artístico permanece vigente en la memoria de México.













